Curiosidad neutra

Lo interesante de cualquier pregunta es que automáticamente nos induce a empezar a mirar. El mero hecho de plantear una pregunta desplaza el foco del pensamiento y la conversación. Los coaches dirigen la atención de los usuarios sobre aquellas cosas por las que muestran curiosidad.

Al hacer una pregunta sobre cualquier aspecto, la persona tiene la oportunidad de mirar allí y decidir si le interesa ese punto. Sin alterar la realidad. El coach utiliza la curiosidad para mover una linterna imaginaria sobre los distintos aspectos de la vida del usuario en los que, tal vez, no se habría fijado por sí mismo.

La curiosidad es una forma de acompañar en el descubrimiento. No es una recogida de información ni un interrogatorio. Cuando te muestras curioso no estás en el papel de experto, sino que te estás uniendo a la persona en una búsqueda de las opciones existentes.

La curiosidad que está detrás de una persona que se interesa por ti, tu vida tu trabajo, tus intereses, lo que te motiva y desmotiva te permite revelar mucho de ti mismo de una manera segura y de ese modo poder construir una conexión sin esfuerzo. Si esa curiosidad se transforma en interrogatorio, el usuario levantará defensas en vez de construir conexiones.

Estamos hablando de la curiosidad en beneficio de los descubrimientos que haga la persona y de las decisiones que esta tome; no de los descubrimientos del coach ni de los problemas que resuelva.

Por supuesto que para el coach es importante recabar información y contexto para que pueda comprender el tema que se está abordando y los deseos de su cliente. Pero en la práctica, el coach requiere mucha menos información de la que suele creer que necesita.

La curiosidad puede desarrollarse a través de la práctica. En el coaching es preciso dejar de hacer preguntas desde un punto de vista de experto, con la intención de clarificar, canalizar y categorizar la información para su posterior uso. El coach  pregunta movido por la curiosidad de lo que no conoce.

Hacer preguntas en busca de datos dará lugar a análisis, razonamientos, valoraciones y explicaciones.  Hacer preguntas basadas en la curiosidad hará que aflore una información más profunda y generalmente más auténtica, acerca de los sentimientos y la motivación. Es probable que la información esté menos censurada, se emita con menores precauciones, sea más desordenada y también más real.

El coach no necesita saber, su trabajo consiste en tener curiosidad. No se trata de recabar más información sino de invitar al cliente a que mire en lugares que le son familiares pero que tal vez vea con otros ojos y lugares en que tal vez no haya mirado antes.

Las preguntas poderosas tienden a dejar a la gente boquiabierta, por lo que suele producirse un silencio súbito. Asegúrate de que dejas al usuario tiempo suficiente antes de contestar, un momento de silencio puede estar lleno de meditativos descubrimientos.

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