El coaching se utiliza para que el cliente sea su mejor versión. Sin embargo, para alcanzar este potencial, primero debemos identificar las áreas en las que podemos mejorar.
Una forma de hacerlo es preguntarnos por qué queremos cambiar algo. ¿Qué tiene de malo lo que queremos cambiar? ¿Qué consecuencias negativas tiene?
Sin embargo, a menudo las razones que damos no son las más profundas. Por eso, en el coaching realista, se le pide al cliente que encuentre un ejemplo de un momento en el que no fue su mejor versión.
En este momento, el coach ayuda al cliente a explorar las razones por las que no actuó de la mejor manera posible. ¿Qué pensamientos o emociones lo llevaron a actuar así? ¿Qué creencias subyacentes pueden estar influyendo en su comportamiento?
Al comprender las razones profundas de su deseo de cambiar, el cliente puede comenzar a desarrollar estrategias para hacerlo.
Este proceso de duda de los motivos es esencial para un coaching efectivo. Al ayudar a los clientes a comprender sus propias motivaciones, los coaches pueden ayudarlos a alcanzar sus objetivos y convertirse en su mejor versión.
Si quieres aprender más sobre coaching realista, puedes visitar el sitio web de la Escuela Coaching Realista: https://coachingrealista.com/
