Del coaching original al negocio de la motivación

La palabra coaching se utiliza hoy para describir actividades tan diferentes que, en muchos casos, apenas guardan relación entre sí. Bajo una misma etiqueta encontramos acompañamiento profesional, desarrollo ejecutivo, conferencias motivacionales, recetas para alcanzar el éxito, propuestas de transformación personal e incluso prácticas que entran directamente en el terreno de la terapia sin contar necesariamente con la preparación clínica necesaria.

El resultado es una disciplina cuya identidad se ha vuelto difícil de reconocer. Sin embargo, el coaching no nació como una industria de la motivación ni como un sistema para decir a otras personas cómo deben vivir. Sus raíces apuntaban precisamente en la dirección contraria: crear las condiciones para que alguien pudiera observar mejor lo que le ocurre, reducir sus propias interferencias y recuperar autonomía para decidir.

Para entender cómo se ha llegado hasta la situación actual conviene volver al principio.

Antes del coaching estaba el «juego interior»

Uno de los antecedentes fundamentales del coaching moderno apareció en un lugar bastante alejado de los despachos corporativos: una pista de tenis.

En 1974, Timothy Gallwey, capitán del equipo de tenis de la Universidad de Harvard, publicó The Inner Game of Tennis. Aunque el libro no utilizaba todavía la palabra coaching en el sentido que posteriormente adquiriría, planteaba una idea que acabaría siendo fundamental para esta disciplina.

Gallwey observó que el rendimiento de un jugador no dependía únicamente de su técnica. Una parte importante de sus dificultades procedía de la conversación que mantenía consigo mismo mientras jugaba. Para describir ese conflicto diferenció dos dimensiones.

Por una parte estaba el Yo 1, la voz que analiza, ordena, juzga y corrige constantemente. Es esa parte de la mente que, en mitad de una acción, insiste en controlar cada movimiento y anticipa el posible error. Por otra, situaba el Yo 2, relacionado con las capacidades que la persona ya posee y que pueden desarrollarse mediante la experiencia, la observación, la práctica y la percepción directa.

El problema aparece cuando el primer sistema interfiere continuamente sobre el segundo. Cuanto mayor es la presión interna, la autocrítica o el miedo a equivocarse, más difícil resulta actuar con naturalidad.

Desde esta perspectiva, mejorar el rendimiento no consiste necesariamente en añadir más instrucciones. En ocasiones sucede exactamente lo contrario: hay que reducir la interferencia. Esto transformaba también la función del entrenador, que en lugar de convertirse en una fuente permanente de órdenes podía ayudar al jugador a observar lo que estaba sucediendo y permitir que aprendiera de su propia experiencia.

Ahí aparece una de las ideas que posteriormente definirían al coaching: la persona no necesita que alguien piense por ella, sino un contexto que le permita pensar con mayor claridad.

Cuando aquellas ideas entraron en la empresa

La filosofía desarrollada por Gallwey terminó trascendiendo el deporte. Sir John Whitmore trasladó estas ideas al ámbito profesional al observar que muchos de los obstáculos que afectaban a los deportistas también estaban presentes en las organizaciones.

Un directivo puede tener conocimientos suficientes para desempeñar su trabajo y, aun así, quedar limitado por el miedo a equivocarse, una interpretación rígida de una situación, la necesidad de control, determinadas creencias o una autocrítica excesiva. El problema ya no era únicamente técnico, sino también la manera en que la persona observaba la realidad y se relacionaba con ella.

Whitmore contribuyó a formalizar el coaching aplicado al rendimiento y, en 1992, publicó Coaching for Performance, una de las obras fundamentales para la expansión de este enfoque.

Una de las herramientas más conocidas asociadas a esta etapa es el modelo GROW, que permite ordenar una conversación alrededor de cuatro ámbitos:

Goal — Objetivo: qué quiere conseguir realmente la persona.

Reality — Realidad: qué está ocurriendo ahora, cuáles son los hechos y qué parte pertenece a su interpretación.

Options — Opciones: qué posibilidades existen y qué alternativas no se han contemplado todavía.

Will / Way Forward — Voluntad y avance: qué va a hacer la persona a partir de lo descubierto y qué compromiso concreto está dispuesta a asumir.

La importancia del modelo no reside simplemente en seguir cuatro letras. Detrás existe una concepción determinada de la relación profesional: el coach no debe convertirse en quien proporciona todas las respuestas.

Su función consiste en favorecer dos elementos esenciales: conciencia y responsabilidad. Conciencia para que la persona pueda observar con mayor precisión aquello que está ocurriendo, y responsabilidad para que las decisiones que surjan de esa reflexión sigan perteneciendo a quien tendrá que ejecutarlas.

De metodología de acompañamiento a producto de consumo

El crecimiento del coaching dentro de las empresas abrió un enorme mercado alrededor del desarrollo personal y, con el mercado, llegó también una transformación.

Una práctica basada originalmente en la escucha, las preguntas y la autonomía comenzó a mezclarse progresivamente con otros productos mucho más fáciles de vender: motivación, inspiración, promesas de éxito, discursos emocionales y fórmulas universales.

El término coaching se convirtió en una etiqueta comercial extraordinariamente flexible. Y cuanto más flexible se volvía la palabra, más difícil resultaba saber qué había realmente detrás de ella.

La motivación como sustituto del análisis

Una de las desviaciones más visibles consiste en reducir problemas complejos a consignas voluntaristas del tipo «todo depende de ti», «no existen límites» o «si lo deseas suficientemente, puedes conseguirlo».

Este tipo de mensajes puede provocar entusiasmo durante unas horas o unos días. El problema aparece cuando se presentan como una explicación de la realidad, porque las personas operan dentro de circunstancias concretas. Existen restricciones económicas, familiares, profesionales, sociales, físicas y temporales que no desaparecen mediante una modificación del estado de ánimo.

Cuando alguien recibe el mensaje de que su voluntad es suficiente para superar cualquier obstáculo, el fracaso puede terminar interpretándose como una deficiencia personal. La motivación deja entonces de ser útil y puede transformarse en culpabilidad.

El coach convertido en gurú

Otra contradicción frecuente aparece cuando el supuesto coach empieza a decirle al cliente lo que debe hacer mediante expresiones como «lo que necesitas es…», «yo en tu lugar…», «tienes que cambiar…» o «sigue estos pasos…».

Puede tratarse de un consejo excelente, pero conceptualmente estamos entrando en otro tipo de relación. Un mentor aporta experiencia, un consultor recomienda soluciones y un formador transmite conocimientos. El coaching, cuando pretende conservar su naturaleza no directiva, juega otro papel.

El profesional no debería sustituir el criterio de la persona por el suyo. Su trabajo consiste en mejorar la calidad de la reflexión del cliente, no en convertirse en protagonista de sus decisiones.

Cuando el coaching pretende convertirse en terapia

Existe además una frontera especialmente importante: la salud mental. Depresión, trastornos de ansiedad, trauma, duelo patológico u otros problemas clínicos requieren profesionales con la capacitación adecuada para abordarlos.

Presentar una intervención de coaching como sustituto de atención psicológica o psiquiátrica no constituye simplemente una confusión terminológica. Puede suponer un riesgo para la persona que necesita ayuda.

El coaching pierde rigor cuando pretende abarcar problemas para los que no fue concebido y para los que el profesional que lo practica puede no estar cualificado.

El regreso a un coaching menos directivo

La expansión del llamado coaching comercial también ha provocado una reacción dentro de la propia disciplina. Frente a los modelos centrados en motivar, aconsejar o empujar rápidamente hacia la acción, han aparecido enfoques que intentan recuperar el carácter no directivo del coaching.

Dentro de esta evolución se sitúa el Coaching Realista, desarrollado por Carlos Melero. Su propuesta recoge algunos de los principios presentes en Gallwey y Whitmore, pero trata de estructurar con mayor precisión la conversación y limitar todavía más la intervención del coach sobre el contenido que aporta el cliente.

El objetivo cambia de forma significativa. No se trata simplemente de conseguir que una persona salga de una sesión con una lista de tareas, sino de que pueda observar de otra manera aquello que anteriormente la mantenía bloqueada.

Primero cambiar la observación; después, la acción

Una diferencia importante aparece en la relación entre reflexión y acción. Muchos procesos de desarrollo personal tienen prisa por terminar con un plan y recurren rápidamente a preguntas como «¿qué vas a hacer mañana?», «¿cuáles serán tus tres próximos pasos?» o «¿a qué te comprometes?».

Estas preguntas pueden resultar útiles, pero existe el riesgo de intentar modificar una conducta sin haber comprendido todavía la interpretación que la está generando.

El Coaching Realista pone el foco primero en el observador. Si una persona continúa interpretando una situación exactamente igual que antes, un nuevo plan de acción puede convertirse simplemente en otro intento de hacer cosas diferentes desde las mismas premisas.

Cuando cambia la forma de observar el problema, en cambio, pueden aparecer opciones que anteriormente ni siquiera eran visibles. La acción deja entonces de necesitar un impulso artificial y surge como consecuencia de una nueva comprensión.

Tres perspectivas para comprender el discurso

Uno de los elementos metodológicos del Coaching Realista es la organización del discurso alrededor de tres Yoes.

    • El Yo Actual: Cómo se define el cliente hoy y bajo qué premisas opera.
    • El Yo Afectado: La zona de vulnerabilidad o interpretación que sostiene el problema.
    • El Yo Influyente: El eje de responsabilidad donde el cliente define quién necesita ser en su día a día (sus conductas y hábitos bajo su control) en lugar de obsesionarse con metas ideales abstractas fuera de su alcance.

El coach como espejo, no como autor de la solución

La no directividad adquiere aquí una importancia especialmente fuerte. El coach no está para introducir conocimientos que el cliente no ha solicitado, confirmar que una interpretación es objetivamente correcta o utilizar preguntas diseñadas para llevarlo hacia una conclusión que el propio profesional ya ha decidido.

Tampoco debería imponer su sistema de valores mediante interrogaciones aparentemente neutrales, porque una pregunta puede contener tanto consejo como una afirmación.

Por eso, una conversación verdaderamente no directiva debería permitir que aparezcan descubrimientos que ninguno de los participantes pudiera anticipar al comenzar la sesión. Si el coach conoce de antemano la respuesta a la que quiere conducir a la persona, probablemente ya no esté facilitando una exploración: está dirigiéndola.

Realismo frente a entusiasmo obligatorio

Otra diferencia relevante se encuentra en el tratamiento de las emociones. El objetivo de un proceso serio no tiene por qué ser que el cliente termine cada sesión sintiéndose eufórico.

Puede terminar tranquilo, sorprendido, incómodo, pensativo o simplemente viendo con claridad algo que antes no veía. La utilidad de una conversación no se mide por la intensidad emocional que produce.

El propósito es aumentar claridad, coherencia y capacidad de decisión. La emoción puede aparecer, pero no necesita convertirse en el producto que se vende.

Cómo reconocer cuándo el coaching se está convirtiendo en otra cosa

No siempre resulta sencillo distinguir una práctica rigurosa de una propuesta puramente comercial, pero existen algunas señales que deberían despertar cautela.

Cuando el profesional necesita decirte continuamente qué hacer

Si la conversación está llena de instrucciones, recomendaciones y soluciones proporcionadas por el profesional, posiblemente estés ante consultoría, mentoría o asesoramiento.

Nada de eso tiene por qué ser negativo. El problema aparece cuando se comercializa como coaching aquello que en realidad funciona mediante consejo directo.

Cuando su vida es la demostración de que su método funciona

Otra señal aparece cuando el profesional convierte su propia biografía en el principal argumento comercial y utiliza su riqueza, su transformación personal, su estilo de vida, su éxito empresarial o sus resultados como prueba de que su método funciona.

El mensaje implícito suele ser: «haz lo que yo hice y obtendrás lo que yo conseguí». Pero el coaching parte precisamente de reconocer que la persona que tenemos delante no posee necesariamente el mismo contexto, capacidades, circunstancias, prioridades ni mapa mental que el profesional.

El éxito personal del coach no demuestra que su camino sea reproducible para los demás.

Cuando promete sanar problemas psicológicos

Si una persona sin la formación sanitaria correspondiente promete sanar traumas, depresiones, heridas emocionales profundas o trastornos psicológicos mediante coaching, la prudencia debería ser máxima.

Un proceso de coaching responsable necesita reconocer sus propios límites y saber cuándo una situación corresponde a otro ámbito profesional.

Cuando incorpora explicaciones pseudocientíficas

También conviene desconfiar cuando una metodología de coaching se presenta mezclada con afirmaciones sobre física cuántica aplicada al pensamiento, bioneuroemoción, lecturas energéticas, reiki, constelaciones familiares u otras prácticas utilizadas para justificar supuestos mecanismos de transformación personal.

Añadir vocabulario científico a una afirmación no la convierte automáticamente en ciencia.

También existen modelos de escuela especialmente problemáticos

Las señales de alerta no aparecen únicamente en profesionales individuales. Algunos modelos de formación pueden construirse alrededor de dinámicas comerciales que tienen poco que ver con el aprendizaje riguroso de una metodología.

Uno de ellos es el modelo basado casi exclusivamente en el carisma de una figura central. Grandes escenarios, música, discursos de máxima intensidad, dinámicas emocionales y promesas de transformación inmediata pueden generar experiencias subjetivamente poderosas, pero una experiencia intensa no equivale necesariamente a una formación profesional sólida.

Otro modelo problemático aparece cuando los alumnos son introducidos en sistemas de niveles y progresión en los que parte de su avance depende de captar a nuevas personas de su propio entorno. Cuando formación, presión grupal y reclutamiento empiezan a mezclarse, el objetivo educativo puede quedar subordinado al modelo comercial.

Finalmente están las certificaciones exprés. Convertirse en un profesional capaz de acompañar conversaciones complejas exige práctica, supervisión, criterio y entrenamiento, por lo que deberían generar dudas aquellas propuestas que presentan la profesión como una oportunidad rápida de generar ingresos después de un curso extremadamente breve.

Cuando el principal argumento para estudiar coaching es «monetiza tu pasión», «vive de ayudar a los demás» o «consigue libertad financiera», quizá el producto que realmente se está vendiendo no sea el dominio de una metodología, sino una expectativa.

Recuperar el sentido original del coaching

El coaching no necesita prometer felicidad, garantizar éxito ni convertir al profesional en un personaje inspirador. Y mucho menos debería intentar sanar patologías para las que existen disciplinas clínicas específicas.

Su valor puede encontrarse en algo bastante menos espectacular y, precisamente por eso, más exigente: crear una conversación en la que alguien pueda escucharse sin que otra persona invada inmediatamente ese espacio con respuestas; separar hechos de interpretaciones; detectar contradicciones; examinar las premisas desde las que se está observando una situación; reconocer qué depende realmente de uno mismo y qué no; y recuperar la capacidad de decidir sin delegar el propio criterio en un gurú.

Quizá ahí siga estando la esencia que conectaba aquellas primeras observaciones de Gallwey con las formas más rigurosas del coaching actual.

El verdadero coaching no te dice quién debes ser ni qué camino seguir: elimina el ruido para que vuelvas a pensar, decidir y actuar por ti mismo.

¿Qué es el coaching no directivo?

Durante varias horas, hemos estado debatiendo qué es el coaching y esta es la definición que hemos construido. Puedes ver los eventos grabados en coachingrealista.com/comunidad

COACHING NO DIRECTIVO

Es una conjunto de herramientas, metodologías y técnicas que tienen el objetivo de ayudar, de manera no directiva, a un usuario a explorar una situación personal del presente con la intención de obtener información nueva y útil que le permita aprovechar todo su potencial de forma autónoma e independiente.

Entendiendo por:

- No directiva: permite que el usuario descubra información sin que el propio coach conozca la información que va a aparecer.

- Situación personal: algo que tiene que ver con la persona, lo que vive y cómo lo vive, en cualquier ámbito: profesional, relaciones, conductas, etc...

- Información nueva y útil: algo en lo que el usuario no se había fijado antes y al descubrirlo, le resulta útil de alguna manera.

- Todo su potencial: todo lo que es capaz de llegar a hacer, las conductas que puede ejecutar, aunque ahora no esté siendo capaz o las desconozca.

- De forma autónoma e independiente: sin requerir más información o recursos externos.

El coach ayuda al usuario a enriquecer su punto de vista sobre algo que está en su entorno personal y lo ayuda a encontrar otros puntos de vista compatibles con su realidad. La intención es que el usuario logre una percepción de la realidad más amplia de la inicial, que le permita desenvolverse mejor, con menos limitaciones, según sus auténticos valores y aprovechando sus propios recursos.

Por lo general, el coaching es un proceso de acompañamiento distribuido en sesiones y que se realiza durante el tiempo que el usuario lo requiera hasta que haya alcanzado su objetivo o considere que ya está desarrollando su mejor versión.

En las sesiones, se suelen utilizar las preguntas y otras técnicas, para cumplir los objetivos del coaching de descubrimiento o generación de conocimiento de manera no directiva.

Se puede considerar una práctica profesional o se puede aplicar como complemento a otras prácticas profesionales en cuyo caso servirá para que el usuario supere los obstáculos que encuentre en el camino de lograr su objetivo.

Frente a otras disciplinas de similar formato:

- El coaching no es un tratamiento psicológico y no debe usarse con personas que no puedan usar su capacidad de pensamiento con libertad y plenitud. En el coaching, toda la información y las decisiones son responsabilidad del usuario, por lo que se requiere que el usuario pueda pensar libremente y no esté limitado por pensamientos irracionales, patologías o conductas inconscientes que puedan ser consideradas problemas de salud mental.

- El coaching se diferencia de la mentoría, la consultoría, la tutoría y la formación, en que el coach no transfiere conocimientos al usuario, ni utiliza sus conocimientos para guiar (aconsejar) al usuario para adquirirlos.

- El coaching no es proceso motivacional porque el coach no intenta que el usuario se motive. Los motivos (motivaciones) en un proceso de coaching se consideran algo que se busca con curiosidad, sin presuponer que existan y aceptando que pueden aparecer o no. En este sentido, se puede decir que el coaching facilita que el usuario indague en sus motivaciones genuinas sin la certeza de que éstas existan y sin crearlas artificialmente.

- El coaching no es apoyo emocional, porque el coach no valora la situación y, por lo tanto, no se sitúa ni a favor ni en contra de la postura del usuario.

Pese a que el coaching es una disciplina diferente a las anteriores, se considera que es un complemento muy útil para estas y muchas otras, multiplicando su eficacia.

El coach debe ser capaz de

- conocer y aceptar los límites de aplicación del coaching.

- mantener la neutralidad sobre el punto de vista del usuario.

- dirigir las sesiones sin aportar contenido o información.

- ayudar al usuario a construir de forma coherente y detallada su punto de vista.

- favorecer que el usuario reobserve y/o amplíe su punto de vista sin que el punto de vista del coach afecte a la interpretación o la reobservación del usuario.

- identificar y explorar posibles fuentes de recursos de manera no directiva, permitiendo que el usuario los explore y decida qué le es de utilidad en cada caso.

- acompañar al usuario a reflexionar sobre la posibilidad de poner en práctica sus conclusiones a través de nuevas acciones.

- utilizar recursos creativos y adaptados al "aquí y ahora" del proceso de coaching, sin utilizar un guion previo, para lograr que aparezca la información útil de forma no directiva

Frases de tapas de yogurt

Vamos  a hablar de frases de tapas de yogurt. ¿Recuerdas que hace muchos años, al quitar la tapa del yogurt aparecía una frase bonita? También puedes pensar en las "galletas de la suerte" o "Mr. Wonderful". En general, esas frases que suenan bien pero muchas de ellas no tienen sentido están tan usadas que ya nadie las procesa, simplemente, se pasan de publicación en publicación.

Que si esto lo dijo Einstein, esto Mandela, aquello Paolo Coelho, etc... 

Esas frases ¿alguna vez tuvieron sentido? ¿Aún lo tienen?

  • Cuando quieras algo todo el universo conspira para que realices tu sueño
  • Tienes todos los recursos para lograr lo que deseas
  • Persigue tus sueños
  • ....

Puedes escucharlo en este enlace o en el vídeo que hay más abajo.

Por favor, si algún enlace ya no funcionara, avísame para poder resolverlo.

https://spotifyanchor-web.app.link/e/O7xhPw2TuLb

 

Gracias 🙂

¿Soy yo que no me entero o realmente es una estafa en voz alta?

Me gustaría conocer vuestra opinión porque me parece tan increíble que realmente me planteo que tal vez soy yo que no me estoy enterando de algo.

Comparto contigo una publicación que acabo de ver y un vídeo con la reacción que me ha provocado. 

Me parece tan increíble que me planteo realmente que estoy equivocado, porque me cuesta aceptarlo. 

Esta es la publicación y abajo te dejo el vídeo:

NO LO TOMES PERSONAL, ES SÓLO TU VIBRACIÓN.

¿Por qué me fue infiel?
La infidelidad no existe, te generaste esto para que te seas leal y te des cuenta que no te amas.

¿Por qué me miente?
Nadie te miente, tu actitud obliga a que te digan sólo lo que quieres escuchar, más no lo que es.

¿Por qué me abandonó?
Nadie te abandona, no son de tu propiedad, cada quien cumple su mensaje y continúa su camino.

¿Por qué me genero personas tóxicas?
Por lo que niegas ver dentro de ti, deberías reconocer tu “lado oscuro” proyectado en los demás para transformarte.

¿Por qué me grita?
Para que te atrevas a expresarte y no guardes silencios.

¿Por qué me maltrata?
Para que te trates bien a ti mismo y no te desprecies.

No te tomes nada personal, nada es directamente contra ti, es a tu favor, para que despiertes y crees conciencia.

Es tu vibración la que atrae a los seres correctos y en sus tiempos perfectos. Es lo que necesitas vivir para desaprender y crear nuevos conceptos para tu camino de evolución.

A esto yo le llamo hacerse responsable..

Autor: Desconocido

Ha sido compartida por un coach con 200.000 seguidores y, en el momento de escribir este texto, tenía cientos de comentarios positivos.

Esa cita me parece muy poco acertada a día de hoy cuando ...

- Bebés abonados antes de poder ser responsables de nada

- 36.000 victimas de violencia de género en 2023

- Putin diciendo que no invadiría Ucrania

- Hospitales bloqueados por ciberdelincuentes.

¿Todo eso no son mentiras ni maltratos? ¿Todo eso es lo provocó la víctima?

Una cosa es que las personas nos reconozcamos como influyentes y responsables en nuestra vida y otra muy diferente es que seamos responsables de todo; que nos caiga una bomba, que invadan nuestro país, morirme en urgencias, que me lleguen intentos de estafa por email y SMS, que engañen a gente inocente que confió en sus asesores ...

Este tipo de autoconvencimiento puede ser poderoso en ciertas circunstancias, pero no pueden ser una máxima universal y creo que publicar estas frases y respaldarlas sirve para retratarnos como sociedad vacía, prestando atención a la forma y no al contenido.

Como seres sin capacidad de raciocinio, publicamos porque suena bien y lo aplaudimos pero ¿os habéis parado a leer realmente lo que significan esas palabras?

Este es el vídeo que hice justo después de leerlo:

Y tú ¿Qué opinas?

Aprender coaching realista: duda de los motivos

El coaching se utiliza para que el cliente sea su mejor versión. Sin embargo, para alcanzar este potencial, primero debemos identificar las áreas en las que podemos mejorar.

Una forma de hacerlo es preguntarnos por qué queremos cambiar algo. ¿Qué tiene de malo lo que queremos cambiar? ¿Qué consecuencias negativas tiene?

Sin embargo, a menudo las razones que damos no son las más profundas. Por eso, en el coaching realista, se le pide al cliente que encuentre un ejemplo de un momento en el que no fue su mejor versión.

En este momento, el coach ayuda al cliente a explorar las razones por las que no actuó de la mejor manera posible. ¿Qué pensamientos o emociones lo llevaron a actuar así? ¿Qué creencias subyacentes pueden estar influyendo en su comportamiento?

Al comprender las razones profundas de su deseo de cambiar, el cliente puede comenzar a desarrollar estrategias para hacerlo.

Este proceso de duda de los motivos es esencial para un coaching efectivo. Al ayudar a los clientes a comprender sus propias motivaciones, los coaches pueden ayudarlos a alcanzar sus objetivos y convertirse en su mejor versión.

Si quieres aprender más sobre coaching realista, puedes visitar el sitio web de la Escuela Coaching Realista: https://coachingrealista.com/

Ayuda al emprendimiento

Dentro del proyecto de ayuda al emprendimiento, una de las primeras cosas que propongo en el campus es que veas esta entrevista que hicimos a Carlos, un ex-alumno de la escuela y nos contó su experiencia de emprendimiento. 

Como no todos los participantes tienen acceso al campus, dejo aquí una copia del vídeo para que todos podáis aprender de las maravillosas palabras de Carlos.

Carlos es uno de nuestros asesores para el emprendimiento. Si quieres, podemos hablar para que te ayude en tu proyecto.  Escríbenos a emprendimiento@coachingrealista.com y concertamos una reunion. 

 

Por qué muchos coaches no saben hacer coaching

Todos sabemos que el coaching se ha convertido en un recurso muy popular para aquellos que buscan un cambio en sus vidas y desean alcanzar metas personales y profesionales. Numerosas escuelas de coaching ofrecen programas que prometen acompañar al alumno en su transformación personal. Sin embargo, existen diferencias importantes entre el desarrollo personal del alumno, adquirir los conocimientos y aprender a aplicar el coaching de manera efectiva con un cliente.

Para que un coach sepa hacer coaching, necesita estas tres cosas y muy pocas escuelas acompañan en el proceso al alumno para que la transformación sea completa: cambio interior, método realista y prácticas tuteladas.

Si bien es importante la faceta de transformación emocional y motivacional de la persona, el verdadero poder del coaching radica en la capacidad de ayudar a otros a superar obstáculos. Este enfoque va más allá de la propia transformación del coach y requiere un método que facilite y acompañe al otro en su transformación.

Convertirse en coach requiere más que un cambio personal y adquirir conocimientos teóricos. Se necesita experiencia práctica y la capacidad de aplicar esas habilidades en situaciones reales. Es aquí donde entra en juego la importancia de contar con un método real y probado que haya sido desarrollado y validado a través de la práctica con personas reales.

La mayoría de coaches que no saben hacer coaching, puede que hayan vivido su evolución interior y, con suerte, hayan adquirido aprendizajes teóricos, pero les suele faltar una metodología real y práctica con personas de verdad, además de la tutela minuciosa en sus primeras sesiones.

¿Qué se necesita para certificarse en coaching?

La certificación en coaching puede variar según la organización o entidad que la otorgue. Estos requisitos se supone que están diseñados para garantizar que los profesionales del coaching hayan adquirido un nivel mínimo de conocimientos y habilidades para ejercer de manera efectiva. Aunque, en muchos casos, puedes conseguir un certificado sólo con hacer un curso y pagar por él, sin que valoren realmente tu desempeño como coach.

Para obtener una certificación en coaching con ciertas garantías, por lo general se requiere completar un programa de formación en coaching. Estos programas pueden tener diferentes duraciones y formatos, pero deberían cubrir los fundamentos del coaching, las técnicas y herramientas relevantes, y ofrecer oportunidades para practicar las habilidades de coaching con un tutor que guie y garantice el desempeño del coach.

Además de la formación, es común que se solicite un número mínimo de horas de práctica de coaching con clientes reales.

Otro requisito común para la certificación es someterse a una evaluación, que puede incluir exámenes escritos, estudios de caso o sesiones de coaching observadas.

¿Pagar por seguir certificado?

La cuestión de renovar anualmente el certificado de coaching es un tema que ha generado debate y controversia entre profesionales del campo. En primer lugar, si obtener un certificado de coaching implica demostrar competencia en el campo, una vez que hemos alcanzado este hito, ¿no deberíamos considerar que poseemos las habilidades necesarias para ejercer el coaching de manera efectiva? Si hemos cumplido con los requisitos establecidos inicialmente, ¿por qué debemos pagar cada año para renovar el certificado?

Aunque se argumente que el coaching es una disciplina en constante evolución, el hecho de que se requiera una renovación anual del certificado implica que, de alguna manera, se está presuponiendo que el conocimiento y las habilidades adquiridas se vuelven obsoletas en un año. Esta suposición puede no ser del todo precisa y puede llevar a una sensación de injusticia para aquellos profesionales que han invertido tiempo y recursos significativos en su formación inicial.

Además, la obligación de pagar una tarifa anual para renovar el certificado puede dificultar aún más su acceso al campo y limitar la diversidad y la inclusión dentro de la comunidad de coaches. La certificación debería confirmar una preparación constatada en una fecha y debe ser decisión de cada uno valorar si eso es suficiente o el profesional al que se quiere contratar debería renovar su conocimiento.

Yo creo que un coach formado hace 10 años, si ha estado ejerciendo como tal durante este tiempo, no debería pagar cada año por renovar su certificación.

¿Existe una certificación real?

No sé si te has dado cuenta, pero si buscas en internet verás que, en los últimos tiempos, ha habido un aumento significativo en el número de asociaciones que otorgan certificados de coaching. Esta proliferación ha llevado a un escenario en el que existen múltiples certificaciones, cada una con sus propios criterios y estándares. Con tantas asociaciones certificadoras diferentes, cada una con sus propias metodologías y enfoques, se ha generado confusión y dificultades para evaluar la validez y el prestigio de los diferentes certificados. Al final, la validez del certificado está más relacionado con la promoción que esa asociación hace de su certificado que con la auténtica preparación del coach.

A diferencia de otras profesiones, como la medicina o la abogacía, donde los requisitos de certificación están ampliamente establecidos y regulados, el coaching no cuenta con un marco unificado. Esto permite que cualquier entidad pueda ofrecer certificaciones sin cumplir con estándares consistentes y rigurosos.

Tomemos como ejemplo la propia ICF. Dentro de las escuelas que ofrecen formación de ICF, cada una tiene enfoques, metodologías y filosofías distintas. Esta situación plantea un desafío significativo, ya que la certificación por parte de la ICF se ha convertido en un estándar comúnmente aceptado para los profesionales del coaching. Sin embargo, el hecho de que diferentes escuelas ofrezcan formación en coaching con enfoques tan divergentes y aún así emitan certificados respaldados por la misma organización genera confusión y socava el valor y la credibilidad de los certificados.

Por un lado, algunas escuelas pueden centrarse en el coaching ejecutivo o de liderazgo, mientras que otras pueden hacer hincapié en el coaching de vida o enfoques terapéuticos. Además, las diferencias en la duración y el alcance de los programas de formación pueden ser significativas. Esto significa que dos profesionales con certificados ICF pueden haber pasado por experiencias educativas y haber adquirido habilidades y conocimientos muy diferentes.

La falta de alineación en la formación en coaching y la emisión de certificados puede generar confusión tanto para los profesionales como para el público en general. Esto afecta a la confianza en los certificados de coaching y plantea interrogantes sobre la coherencia y la calidad del entrenamiento recibido por los profesionales certificados.

Es fundamental que tanto la ICF como otras asociaciones y organismos reguladores en la industria del coaching trabajen hacia una mayor coherencia y claridad en los estándares de formación y certificación. Esto ayudaría a garantizar que los profesionales del coaching reciban una educación consistente y que los certificados reflejen una base sólida de conocimientos y habilidades en el campo del coaching.

Pero, por ahora, no es así. Más bien al contrario. Cada vez hay más entidades certificadores y cada vez hay escuelas que enseñan un coaching más dispar ofreciendo la misma certificación.

Dónde estudiar coaching

El Coaching es una profesión que se orienta hacia el desarrollo personal y profesional. Su enfoque se basa en establecer un enfoque positivo en lugar de tratar de eliminar pasivamente los problemas que pueden afectar el bienestar de los individuos.

Dado que el Coaching puede ser aplicado en diversas situaciones y ofrece amplias posibilidades de crecimiento, cada vez más personas buscan capacitarse en esta disciplina, especialmente si desean trabajar en el ámbito del desarrollo personal y desarrollar un proyecto de futuro profesional propio.

A continuación, presentaremos una selección de los mejores centros de Coaching que ofrecen una formación adecuada.

Formación presencial

Si tu preferencia es la formación presencial, estos son algunos centros reconocidos con sedes en varios países. Ten en cuenta que normalmente funcionan con un sistema convocatorias y para acceder a sus programas de formación suele ser necesario adaptarte a las fechas de sus cursos para poder empezar en uno de ellos.

Escuela Europea de Coaching, fundada en el año 2003 y con presencia en España, Portugal, Italia, Chile, Argentina y México, es sin duda uno de los grandes referentes de la capacitación en Coaching. Utilizan la filosofía de coaching ontológico, el método más extendido en Latinoamérica. También forman en metodologías de generación de clima empresarial, toma de decisiones, y uso eficaz del talento para aprovechar al máximo el potencial tanto de equipos como de personas.

Instituto Europeo de Psicología Positiva se ha consolidado como un referente internacional en la formación en Psicología aplicada al desarrollo personal y profesional. Ofrece oportunidades destacadas para especializarse como Experto en Psicología Positiva, un campo en creciente demanda en áreas como Recursos Humanos, gestión de equipos, educación y apoyo psicológico a pacientes y familias..

Centro de Estudios del Coaching CEC es heredera de la Escuela Europea de Coaching y ahora es uno de los centros más recomendables tanto para profesionales que desean especializarse en esta técnica como para personas que buscan mejorar aspectos de su vida personal o profesional. El CEC ofrece cursos de coaching de equipos, certificaciones intensivas, certificación de Coaching Residencial de Verano, cursos de coaching corporal y servicios para empresas.

Inner Key Inner Key Inner Key trabaja el ámbito del Coaching Transpersonal y Empresarial. Combinan clases presenciales, tutorías individuales, y contenidos propios.

Formación en línea

La formación en línea se ha vuelto cada vez más popular y accesible, ofreciendo opciones de muy buena calidad, con prácticas reales y campus online que te permiten aprender desde cualquier lugar del mundi y en cualquier horario. Entre las escuelas de coaching en línea, destaca la Escuela de Coaching Realista como líder en el sector.

La Escuela de Coaching Realista se distingue por su enfoque en reconocer que cada persona es única y requiere un ritmo de aprendizaje propio. Su metodología está respaldada por la publicación de sesiones reales de coaching, las cuales son ampliamente reconocidas y las más vistas en todo el mundo. Esta escuela cuenta con una impresionante base de datos de más de 140 sesiones reales que pueden ser estudiadas para comprender mejor el proceso del coaching.

Algunas características únicas de la Escuela de Coaching Realista es que ofrece el apoyo de un tutor que te acompaña en tus primeras sesiones y que ofrece una formación continua que te permite comenzar cuando tú estés preparado, sin tener que esperar a que comience un curso específico.

Recuerda que cada escuela de coaching tiene sus propias fortalezas y enfoques, por lo que es importante investigar y elegir la que mejor se adapte a tus necesidades y preferencias.

Dónde aprender coaching en Argentina

El coaching se ha convertido en una disciplina en auge en Argentina, atrayendo a personas de diversos campos que buscan adquirir habilidades de liderazgo, desarrollo personal y acompañamiento profesional. Si te encuentras entre aquellos interesados en aprender coaching, este artículo es para ti. Exploraremos algunas de las mejores opciones disponibles en Argentina para estudiar y desarrollarte en esta emocionante área.

Instituciones de Formación en Coaching:

En el país, encontrarás una variedad de instituciones de formación en coaching que ofrecen programas certificados y reconocidos. Estas instituciones, como la Asociación Argentina de Coaching (AAC), la Asociación Argentina de Profesionales del Coaching (AAPC) y la Federación Argentina de Asociaciones de Coaching Ontológico Profesional (FAACP), cuentan con programas rigurosos que brindan una base sólida en coaching y están respaldados por profesionales experimentados en la industria. Estas opciones suelen ofrecer programas presenciales con clases teóricas y prácticas, lo que permite una interacción directa con los instructores y otros estudiantes.

Programas Académicos en Universidades y Posgrados:

Otra opción a considerar son los programas académicos relacionados con el coaching ofrecidos por universidades argentinas. Estos programas, como diplomados, licenciaturas o posgrados en Psicología, Recursos Humanos o Desarrollo Organizacional, ofrecen una combinación de teoría y práctica. Al optar por esta opción, puedes beneficiarte de la estructura académica, la investigación y el enfoque más completo que brindan las instituciones universitarias reconocidas.

Cursos y Talleres Independientes:

Si buscas una opción más flexible en cuanto a duración y temáticas específicas, los cursos y talleres independientes pueden ser la opción adecuada para ti. Impartidos por coaches profesionales, estos programas se enfocan en áreas específicas del coaching, como coaching ejecutivo, coaching de vida o coaching empresarial. Estos cursos más cortos pueden ser una excelente manera de complementar tus conocimientos existentes o explorar áreas de interés particulares dentro del campo del coaching.

Formación en Línea:

En la era digital, los programas de formación en línea han ganado popularidad. La flexibilidad de aprender desde cualquier lugar y a tu propio ritmo hace que esta opción sea muy atractiva para muchos. En Argentina, también encontrarás escuelas de coaching en línea que ofrecen programas completos y certificados. Estos programas suelen incluir clases en video, materiales de lectura, tareas prácticas y foros de discusión para interactuar con otros estudiantes y facilitadores. Algunas escuelas en línea incluso ofrecen sesiones de coaching en vivo y acceso a una comunidad virtual de estudiantes y profesionales del coaching.

En la búsqueda de opciones para aprender coaching en línea, una destacada y prometedora alternativa en Argentina es la Escuela de Coaching Realista. Esta escuela se distingue por su enfoque único y adaptado a las necesidades individuales de cada estudiante. Permíteme brindarte más detalles sobre lo que hace especial a esta institución:

La Escuela de Coaching Realista reconoce y valora la diversidad de cada persona y comprende que cada individuo tiene su propio ritmo de aprendizaje. Por esta razón, se enfoca en ofrecer un programa de formación flexible, donde los estudiantes pueden avanzar a su propio ritmo, sin sentirse presionados por plazos estrictos o horarios rígidos. Esta flexibilidad permite a los estudiantes adaptar sus estudios de coaching a sus compromisos personales y profesionales, brindándoles la libertad de aprender según sus necesidades y circunstancias individuales.

Una característica que distingue a la Escuela de Coaching Realista es la publicación de sesiones reales de coaching, que se han convertido en las más vistas del mundo. Estas sesiones auténticas proporcionan a los estudiantes una oportunidad invaluable para presenciar y analizar el trabajo de coaches profesionales en acción. Con una base de datos de más de 140 sesiones reales disponibles para su estudio, los estudiantes tienen acceso a una amplia variedad de situaciones de coaching que les permiten comprender cómo se aplican las técnicas y herramientas en contextos reales.

Recuerda que, al tomar una decisión sobre dónde aprender coaching, es importante evaluar diferentes factores, como la reputación de la escuela, el contenido del programa, la experiencia de los instructores y las oportunidades adicionales que se ofrecen. Explora tus opciones y encuentra el camino de formación que mejor se adapte a tus metas y preferencias. ¡Prepárate para embarcarte en un viaje apasionante de desarrollo personal y profesional a través del coaching!