Tipos de coaching

Hay dos formas de clasificar los tipos de coaching: su método o filosofía y su objetivo.

Existe coaching ontológico, sistémico, cuántico, realista, etc. Esta tipificación se refiere a cómo se hace el coaching y una gran cantidad de métodos no son auténticamente coaching, sino pseudo terapias, planteamientos filosóficos o técnicas para el desarrollo de habilidades como comunicación y liderazgo.

También se puede tipificar el coaching por su objetivo: coaching ejecutivo, personal, deportivo, etc. En este caso, añadir un objetivo al coaching, lo priva de su esencia no directiva y deja de ser coaching. Sin embargo, es casi una necesidad, para el coach que quiere desarrollar un proyecto de coaching y conseguir clientes.

El coaching puro es un método de conversación que permite al cliente reobservar su forma de percibir la realidad para encontrar un punto de vista y desarrollar su mejor versión, sin que el coach utilice herramientas directivas como PNL o inteligencia emocional. Añadirle a esto un objetivo tiene, sobre todo, un fin comercial (y perfectamente legítimo) para conseguir que el cliente se sienta identificado con lo que el coach aporta.

La primera referencia documentada de la práctica de “coaching” es el coaching empresarial original de John Whitmore y que describió en su libro “Coaching: el método para mejorar el rendimiento de las personas”. Hoy en día, encontramos muchas prácticas profesionales muy diferentes y que se autodenominan coaching. En mi opinión, coaching solo hay uno, aunque pueda tener diferentes formas o estilos de aplicarse, lo que está sucediendo ahora es más bien una distorsión comercial del concepto. Es decir, no es que haya diferentes tipos de coaching, es que se han inventado diferentes métodos de intervenir en el desarrollo de las personas y se les ha llamado coaching, más por temas comerciales que realmente por su esencia y fundamentos. Estos métodos, agrupados bajo la denominación de coaching, han surgido como respuestas a las diversas necesidades y contextos en los que las personas buscan crecimiento y transformación personal. Sin embargo, es importante reconocer que no todos los enfoques etiquetados como "coaching" cumplen con los principios y fundamentos reales de esta disciplina.

El auténtico coaching se basa en un profundo respeto por la autonomía y el potencial inherente de cada individuo. Busca facilitar el proceso de autodescubrimiento, la ampliación de la conciencia y la toma de decisiones conscientes, sin imponer soluciones o juicios de valor. A través de una relación de confianza y colaboración, el coach ayuda al cliente a comprender su propio punto de vista y, sin estar de acuerdo ni en contra de él, sin valorarlo ni juzgarlo, lo ayuda a encontrar recursos y puntos de más útiles, siempre con una esencia no directiva. Es decir, sin que el coach aporte su conocimiento, sólo su capacidad de indagación para que el conocimiento del cliente aflore.

Se han creado numerosos métodos y enfoques que, si bien se presentan como "coaching", pueden alejarse de los principios esenciales de la disciplina. Estos enfoques pueden ser más directivos, enfocados en la solución de problemas específicos o incluso promover una mentalidad de dependencia del coach en lugar de acompañar al cliente. Es importante tener en cuenta que estos enfoques pueden diferir significativamente del auténtico coaching y, en ocasiones, pueden diluir la esencia misma de esta práctica.

Podemos encontrar referencias al coaching de vida, coaching ontológico, coaching ejecutivo, coaching de negocios, coaching de salud y bienestar, y coaching deportivo, cada tipo de coaching tiene sus características únicas y beneficios específicos. Pero también encontrarás coaches para odontólogos, coaching sexual, coaching para ligar… parece que a cualquier cosa se le puede poner el prefijo “coaching”.  

Coaching empresarial de J. Whitmore: El punto de partida

El coaching empresarial, como lo concibió J. Whitmore, marcó el inicio de la revolución del coaching. Este enfoque se originó en el entorno empresarial en la década de 1980, con el objetivo de mejorar el rendimiento y los resultados de los ejecutivos y equipos dentro de las organizaciones. Whitmore creía en el potencial humano y en la capacidad de un coach para desbloquear ese potencial a través de la exploración, el cuestionamiento y el apoyo. Este tipo de coaching se enfoca en el desarrollo de habilidades de liderazgo, la resolución de problemas y el logro de metas específicas en el ámbito empresarial gracias a la intervención de un gerente que ayuda a su empleado a encontrar su propia forma de resolver las situaciones.

Este método lo vemos ahora más un estilo de liderazgo que como un auténtico método de coaching.

Coaching ontológico

Se basa en la premisa de que el lenguaje no solo es un medio para transmitir información, sino que también tiene un impacto en la forma en que construimos nuestra realidad y nos relacionamos con los demás. El coaching ontológico se centra en explorar y transformar los patrones de lenguaje y las interpretaciones que utilizamos para dar sentido a nuestras experiencias.

Según este sistema, el lenguaje no solo describe nuestra realidad, sino que también la crea y la moldea. A través del uso consciente y reflexivo del lenguaje, el coach ontológico ayuda al cliente a tomar conciencia de cómo sus palabras y conversaciones influyen en su forma de ser, de pensar y de actuar. Se exploran los juicios, las interpretaciones y las creencias limitantes que pueden estar afectando negativamente la vida del cliente. En algunas escuelas animan a encontrar el origen de las creencias en el pasado o buscar conversaciones pendientes. Otras técnicas son el parafraseo, para lo que el coach debe interpretar la esencia del mensaje del cliente, y eso requiere de su propia interpretación. Cuando estudié coaching ontológico, también me enseñaron a usar técnicas de PNL, visualización e incluso propias de terapias de cierta relevancia como la silla vacía. Y, por último, suelen insistir en que el cliente elabore un plan de acción y lo animan activamente a cumplirlo.

Este sistema rompe con la esencia no directiva del coaching porque es el coach quien decide qué creencias debe cambiar el cliente y utiliza conceptos como las distinciones para transferir conocimiento al cliente.

Rafael Echeverría, es el principal exponente de la filosofía de la Ontología del Lenguaje, de la cual se desprende la práctica del Coaching Ontológico, y sus libros constituyen la base bibliografía de las Escuelas de Coaching Ontológico. Sin embargo, esa bibliografía plantea un enfoque filosófico del concepto de ontología del lenguaje y no una metodología de coaching.  Como coach ontológico que fui en su día, opino que hacer coaching a partir de la ontología del lenguaje resulta muy complicado porque carece de un método real y sólo plantea cuestiones para la reflexión sobre el ser humano.

Coaching cuántico

En el coaching cuántico, considera que nuestros pensamientos, emociones y creencias son energía, y que esta energía tiene la capacidad de influir en nuestra realidad y en cómo experimentamos el mundo. Se cree que somos co-creadores de nuestra propia realidad, y que al cambiar nuestra energía interna, podemos influir en los resultados que obtenemos en nuestra vida.

Hace años tuve oportunidad de hablar con un coach cuántico y le pregunté con auténtica curiosidad qué era eso. A partir de su respuesta y buscando algo de información, mi conclusión es que, en la práctica, es coaching, sin más, tal vez un tanto ontológico. De hecho en alguna definiciones de coaching ontológico también se hace referencia a la mecánica cuántica. La cuestión es que que han encontrado una forma de comenzar a hablar de relatividad y mecánica cuántica para llegar al concepto de cambio de observador. Al final, termina en algo nada novedoso: eliminar creencias limitantes, alinear actos, cuerpo y emociones, hacer visualizaciones, cambio de observador, etc. Pero, es coaching cuántico.

Estos tres que he citado hacen referencia a la filosofía que los sostiene. Pero también hay tipos de coaching en base a los resultados que intentan lograr o el contexto en el que se aplican:

Coaching de vida

El coaching de vida se centra en ayudarte a alcanzar tus metas personales, mejorar tus relaciones, encontrar propósito y equilibrio en tu vida. Este enfoque se basa en una relación de confianza y apoyo mutuo entre el coach y el cliente. El coach de vida te guiará a través de un proceso de reflexión y autoexploración, ayudándote a identificar tus fortalezas, superar obstáculos y definir un plan de acción para alcanzar tus objetivos personales. El coaching de vida te empodera para que tomes decisiones conscientes y trabajes en el desarrollo de tu bienestar y felicidad. Como el resto de los estilos de coaching, se puede aplicar de forma más o menos directiva y usando técnicas más puras o incluso terapéuticas. Como sucede con el coaching en general, el coaching de vida tiene un nombre, pero adopta muchas formas. Basándonos sólo en su nombre, el coaching de vida debería ser lo más parecido al coaching original, pero adolece del mismo problema: hay muchas prácticas profesionales que se autodenominan “coaching de vida” y son muy diferentes entre ellas.

Coaching ejecutivo

El coaching ejecutivo está diseñado para líderes y ejecutivos que desean mejorar su desempeño y desarrollar habilidades de liderazgo efectivas. Este tipo de coaching se enfoca en aspectos como la toma de decisiones, la comunicación, la gestión del tiempo, la resolución de conflictos y la motivación de equipos. Un coach ejecutivo capacitado ayudará a identificar fortalezas y áreas de mejora, y brindará herramientas y estrategias prácticas para maximizar el impacto como líder y lograr resultados significativos en un entorno profesional. Como te puedes imaginar, es más bien un sistema de mentoría que aporta recursos específicos de liderazgo y comunicación, más que un sistema de coaching que favorezca el autodescubrimiento.

Coaching de negocios o emprendimiento

El coaching de negocios es ideal para emprendedores, dueños de negocios y profesionales que desean impulsar su crecimiento y éxito empresarial. Este enfoque se centra en el desarrollo de habilidades empresariales, como la planificación estratégica, la gestión financiera, el marketing y la toma de decisiones empresariales. Un coach de negocios experimentado te ayudará a definir tus objetivos empresariales, identificar oportunidades de crecimiento, superar desafíos y crear estrategias efectivas para alcanzar el éxito en tu industria. A través del coaching de negocios, podrás desarrollar las habilidades y el conocimiento necesarios para liderar y gestionar tu empresa de manera eficiente y exitosa. De nuevo, estamos hablando de que el supuesto coach adopta una posición de experto para poder aportar todo este valor, así que tiene poco de coaching y mucho de ayuda al emprendimiento empresarial.

Coaching de salud y bienestar

El coaching de salud y bienestar se enfoca en apoyar a las personas en la mejora de su salud física y mental, establecimiento de hábitos saludables y gestión del estrés. Un coach de salud y bienestar te ayudará a establecer metas realistas, crear un plan de acción personalizado y brindarte apoyo en el proceso de cambio. Este tipo de coaching se centra en áreas como la nutrición, el ejercicio, la gestión del tiempo, la autorreflexión y la reducción del estrés. A través del coaching de salud y bienestar, podrás desarrollar un estilo de vida equilibrado y saludable que te permita alcanzar tu máximo bienestar. De nuevo insisto en la faceta directiva de esta especialización y que explicaré más adelante.

Coaching deportivo

El coaching deportivo está dirigido a atletas y equipos que desean alcanzar su máximo potencial, mejorar su rendimiento y superar obstáculos mentales que puedan limitar su éxito. Un coach deportivo te ayudará a establecer metas claras, desarrollar una mentalidad ganadora, mejorar tu técnica y gestionar la presión y el estrés competitivo. A través del coaching deportivo, podrás optimizar tu rendimiento físico y mental, superar bloqueos y desafiar tus límites, llevando tu juego al siguiente nivel. Todo esto no se puede hacer si el coach no tiene conocimientos en la materia y se produce una transferencia de conocimientos que debería estar ausente del coaching.

Y podría seguir, porque hay decenas de supuestos de tipos de coaching más que no he nombrado, porque cada uno inventa el que quiere.

Realmente nada de esto es auténticamente coaching. En el momento en el que describas la actividad como “coaching de…” o “coaching para …” es casi seguro que estás añadiendo elementos como experto en algo. El coaching puro, es aquel que no tiene una intención concreta más allá de lo que el cliente decida lograr por sí mismo, en cualquier faceta de su vida y quiera hacerlo por sus propios medios. Eso es el coaching no directivo.

Sobre los coaching "para"

Si existe el coaching para “algo” y ese “algo” es un tipo de logro (salud, relaciones, empresarial, etc.) ya estamos, cuando menos, limitando la esencia no directiva y, casi seguro, estaremos añadiendo contenido extra a la práctica de coaching.

Sin embargo, la existencia de estos tipos de coaching para “algo” es necesaria por cuestiones prácticas, porque las personas (clientes) buscan soluciones o alcanzar metas y, en contexto actual de conocimiento sobre el coaching, los coaches necesitan añadir un “para algo” con el fin de que sus posibles clientes se sientan identificados.

También creo que es necesario ponerle un apellido al coaching para que la oferta de servicio del coach sea más completa. El coaching puro resuelve situaciones puntuales y desbloquea al cliente, pero no lo ayuda a lograr metas para las que necesite adquirir conocimientos. Por eso tiene sentido hacer coaching con apellido, completándolo con conocimientos expertos y convirtiendo la oferta de servicio en algo viable.

Coaching realista

El coaching realista se presenta como una evolución del coaching de John Whitmore, que busca una aproximación más humanista y menos directiva. Este enfoque reconoce la importancia de la relación de confianza y respeto entre el coach y el cliente, creando un espacio seguro para la exploración y el conocimiento personal. El coaching realista se caracteriza por su metodología clara y estructurada, que proporciona al coach las herramientas y técnicas sofisticadas necesarias para acompañar al cliente durante la consecución de sus metas.

A diferencia de enfoques más directivos, el coaching realista se basa en la creencia de que el cliente es el experto en su propia vida y que posee la capacidad de reinterpretar la realidad, no de inventarla ni cambiarla, sólo de reobserbarla y obtener nuevas conclusiones. El coach actúa como un facilitador y guía, brindando estructura y curiosidad, pero no conocimiento ni directividad. El coaching realista busca promover la autorreflexión, la autocuestionamiento, la mentalidad crítica y creativa, la claridad de objetivos, y la capacidad de influencia de la persona en su entorno, permitiendo tomar decisiones conscientes, fundamentadas y alineadas con sus valores.

Podrías considerarlo como un modelo de coaching puro que, una vez dominado, se puede aplicar en sesiones de coaching o para potenciar cualquier otra faceta personal o profesional.

Puedes usar el coaching realista como la base para el resto de modelos de coaching que hemos visto antes: vida, deportivo, empresarial, etc...

¿Puedes ser un coach profesional?

El mundo del coaching ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, atrayendo a individuos con una pasión por ayudar a otros a alcanzar su máximo potencial. Si alguna vez te has preguntado si tú podrías ser un coach profesional, estás a punto de descubrirlo. En este artículo, exploraremos los requisitos clave para adentrarse en esta apasionante profesión y desbloquear tu potencial como coach.

¿Quién puede ser un coach profesional?

La respuesta a esta pregunta es que casi cualquier persona puede convertirse en un coach profesional si cumple con tres requisitos fundamentales: ser coach, saber hacer coaching y ser profesional.

Ser coach:

Para ser coach, no basta con completar una formación o adquirir conocimientos teóricos. Ser coach implica una mentalidad y forma de pensar diferente. Requiere una mentalidad abierta y curiosa, así como una capacidad para ver el mundo desde una perspectiva única. El proceso de convertirse en coach implica un viaje interior que transforma a la persona y le permite ver el mundo con una mirada más amplia y sin juicios. Esto es esencial para ayudar a los clientes a cuestionar sus creencias y explorar nuevas perspectivas. Ser coach implica ser un facilitador del cambio, un guía que fomenta el crecimiento y el desarrollo personal de los demás.

Saber hacer coaching:

El siguiente requisito para convertirse en un coach profesional es aprender y dominar un método de coaching real y aplicable en situaciones reales. No basta con tener buenas intenciones y un enfoque filosófico; es necesario contar con un conjunto de herramientas y técnicas sólidas que permitan al coach llevar a cabo sesiones efectivas. Aprender una metodología de coaching sólida proporciona una estructura y enfoque para guiar las interacciones con los clientes, ayudándoles a establecer metas, identificar obstáculos y desarrollar estrategias de acción. Un buen método de coaching también se basa en la ética y el respeto hacia el cliente, fomentando un entorno seguro y de confianza.

Ser profesional:

Ser un coach profesional también significa ser capaz de desenvolverse en el mundo profesional y elegir la dirección que deseas seguir. Si tienes la ambición de emprender tu propio proyecto como coach, es importante adquirir conocimientos y habilidades empresariales adicionales. Esto incluye aprender sobre marketing, estrategias de ventas, gestión financiera y aspectos legales relacionados con el negocio del coaching. Ser un profesional en el campo del coaching implica saber cómo promocionar tus servicios, cómo establecer relaciones con clientes potenciales y cómo gestionar tu práctica de manera eficiente y efectiva.

Recuerda que el proceso de convertirte en un coach profesional no es algo que sucede de la noche a la mañana. Requiere compromiso, práctica constante y una mentalidad de aprendizaje continuo. A medida que adquieras experiencia y confianza en tus habilidades, estarás preparado para ayudar a tus clientes a alcanzar sus metas y superar desafíos.

Es importante destacar que la profesión de coach es diversa y hay diferentes áreas de especialización en las que puedes enfocarte. Puedes optar por convertirte en un coach de vida, un coach ejecutivo, un coach de negocios, un coach de salud o cualquier otro enfoque que resuene contigo y con tus intereses.

Además, el coaching no se limita a un único entorno. Puedes trabajar de forma independiente, establecer tu propia práctica y trabajar directamente con clientes individuales o corporativos. También puedes encontrar oportunidades de empleo en organizaciones, instituciones educativas o equipos deportivos, donde tus habilidades de coaching pueden marcar una diferencia significativa.

La pasión y la dedicación son fundamentales para tener éxito como coach profesional. No te desanimes si encuentras obstáculos en el camino. Cada experiencia, ya sea un éxito o un desafío, es una oportunidad para crecer y mejorar.

Si estás dispuesto a embarcarte en un viaje de transformación personal y te apasiona ayudar a otros a alcanzar su máximo potencial, podrías ser un candidato ideal para convertirte en un coach profesional.

¿Qué se necesita para hacer un curso de coaching?

El coaching se ha convertido en una disciplina apasionante y en constante crecimiento. Cada vez más personas sienten la llamada de convertirse en coaches, aprovechando su potencial para ayudar a otros a alcanzar sus metas y desatar su máximo potencial. Si te has preguntado qué se necesita para aprender coaching, espero aclararte algunas dudas en este artículo.

Una de las características más destacadas del coaching es que cualquiera puede aprenderlo. No importa tu formación académica o experiencia previa, el coaching es accesible para todos. Sin embargo, ser un coach exitoso no trata simplemente de obtener una buena formación, sino de embarcarte en un proceso de cambio interior y aprendizaje constante. A diferencia de otras profesiones que pueden requerir años de estudio y aprendizaje, el coaching se basa en la capacidad de reobservar la realidad desde la curiosidad para encontrar nuevos puntos de vista. No se requiere un título académico o experiencia previa en un campo en particular para convertirse en coach. Para aprender coaching, necesitarás cambiar tu mentalidad y aprender técnicas para mejorar tu capacidad de análisis, diferenciación de hechos y opiniones, reobservación, ausencia de juicio, etc. Algunas son cualidades que se pueden adquirir, pero otras son cambios profundos en la forma de pensar de la persona. Para lograr esto, no necesitas una base previa, porque son habilidades humanas que ya tienes y que se potenciarán para ponerlas al servicio de tus usuarios.

Por este motivo decimos que cada persona tiene su propio camino de aprendizaje en el coaching, porque cada persona empieza en un lugar diferente. Al igual que cada individuo es único, su proceso de desarrollo como coach también lo será.

Ahora que sabes que tú puedes aprender coaching, es importante buscar una escuela que, además de tener la calidad educativa adecuada, se adapte a tus necesidades individuales y te proporcione un ambiente de aprendizaje sólido y efectivo. Asegúrate de que la escuela sea flexible en términos de tiempo y dedicación, para que puedas aprender a tu propio ritmo y tener el espacio necesario para asimilar y practicar lo aprendido. Insisto en que el aprender coaching es el destino, pero cada persona parte de un origen y requerirá una dedicación y desarrollo diferente en cada faceta requerida para ser un buen coach.

Comienza por asegurarte de que la escuela que elijas pueda demostrar el coaching que enseña y proporcione ejemplos tangibles de su metodología. La teoría es importante, pero la aplicación práctica y real del coaching es fundamental para un aprendizaje sólido y efectivo. Explora la estructura del programa, las técnicas utilizadas y las oportunidades prácticas que te brinda para desarrollar tus habilidades como coach.

Anímate a explorar y buscar escuelas de coaching que se alineen con tus necesidades y expectativas. Investiga detenidamente sus programas, metodologías y enfoques, y asegúrate de que te ofrezcan la oportunidad de conocer el coaching que enseñan antes de comprometerte con el curso. Algunas escuelas ofrecen sesiones informativas o muestras gratuitas de coaching, lo cual te permitirá experimentar de primera mano su estilo y enfoque.

Asegúrate de contar con un tutor durante tu proceso de aprendizaje, sobre todo en la etapa de prácticas. Un tutor experimentado te brindará orientación, apoyo y retroalimentación valiosa a medida que te sumerges en tus primeras sesiones de coaching. Lo ideal es que el tutor estuviera contigo durante las sesiones para ayudarte y ofrecerte el apoyo que necesites. Durante tus primeras sesiones de coaching, es normal sentir cierta inseguridad o tener dudas sobre cómo abordar ciertas situaciones. El tutor estará allí para brindarte el apoyo necesario, compartir su experiencia y ayudarte a construir una base sólida de habilidades y conocimientos.

¡Adelante y disfruta de este emocionante viaje hacia el mundo del coaching!

Aprender coaching: resultado y desempeño

Medir el desempeño por los resultados puede llevar al coach a tratar de hacer que la sesión funcione a cualquier precio, lo cual es un gran error. He presenciado a muchos coaches desesperados o preocupados porque sus clientes no estaban progresando, y han intentado utilizar herramientas o técnicas adicionales para forzar un avance. El coaching no busca eso.

Si deseas ser un coach realista, debes ofrecer un método de conversación profesional que permita al cliente encontrar sus propias soluciones y recursos, a través de una indagación libre de juicios.

Como coach, tu desempeño puede ser impecable, pero el cliente puede no experimentar un gran descubrimiento o avance. Sin embargo, eso no significa que la sesión no haya sido valiosa. El aprendizaje clave es no confundir el resultado aparente de una sesión con el desempeño del coach. He visto a personas hacer un coaching deficiente y el cliente quedar satisfecho, así como a coaches realizar un excelente trabajo y el cliente permanecer indiferente. Estos dos aspectos no son lo mismo.

Si deseas aprender más sobre el coaching realista, te invito a visitar nuestro sitio web, coachingrealista.com. No importa si eres un coach experimentado o simplemente tienes curiosidad por el coaching, te acompañaremos desde donde te encuentres para que aprendas y practiques lo necesario para convertirte en un buen coach. Incluimos sesiones de acompañamiento donde el tutor supervisa al coach durante la sesión hasta que

Aprender coaching: cuándo repreguntar

En esta sesión, los coaches han aprendido valiosas lecciones que pueden ayudarte a mejorar tus habilidades de coaching. Un punto destacado fue la importancia de evitar tratar de entender completamente al cliente, en lugar de centrarse en aplicar las técnicas de indagación del método. También se hizo hincapié en la relevancia de buscar ejemplos concretos que respalden las situaciones planteadas por el cliente. Además, se discutió la importancia de valorar la comprensión de las preguntas por parte del cliente y decidir si es necesario insistir en aclarar cualquier confusión.

En coachingrealista.com, puedes acceder gratuitamente al método y explorar los fundamentos del coaching realista. Ya sea que prefieras estudiar de forma autodidacta o contar con el apoyo de profesores, tenemos opciones para ti. Nuestro objetivo es ayudarte a convertirte en un coach realista de calidad, ya sea a través de tu propio ritmo de estudio o con clases semanales junto a nuestros expertos.

Si estás buscando mejorar tus habilidades de coaching y aprender en un entorno práctico y efectivo, te invitamos a visitar coachingrealista.com. ¡Encuentra recursos, información detallada y descubre cómo puedes comenzar tu viaje hacia convertirte en un coach profesional de éxito!

Aprender coaching: 3 de mayo de 2023

¡Hola! Acabo de terminar una supervisión con un alumno. Si no lo sabes, una supervisión es la etapa final del proceso de aprendizaje. El coach hace las sesiones por su cuenta, las graba y nos las envía. Luego, yo escucho la sesión y tenemos una tutoría para hablar sobre cómo mejorar la aplicación del método con esa sesión que nos ha enviado.

En este caso, los aprendizajes que quiero compartir contigo son, primero, la importancia de distinguir las hipótesis de las conclusiones fundamentadas. No se puede hacer una sesión de coaching en base a lo que el cliente cree que sucede o interpreta, porque entonces poco le estás aportando. Una de las cosas que hay que hacer en el proceso de coaching es conseguir que las interpretaciones más importantes terminen o sean fundamentadas en hechos lo más observables posibles.

Por ejemplo, en lugar de decir "como esto me pasa siempre", el cliente debe decir "esto pasó el sábado a las 3 de la tarde". Esas transiciones de hipótesis a conclusiones fundamentadas son importantísimas. El coach debe avanzar sobre conclusiones que tengan un fundamento observable. De lo contrario, avanzará en falso y la sesión podría no funcionar o, de hecho, no va a funcionar, porque llegaréis a algo que, a lo mejor, a muchos coaches os ha sucedido: parece que la sesión termina bien, pero al día siguiente o en las siguientes sesiones, el cliente está justo donde estaba al principio, y parecía que habíais avanzado, pero no ha avanzado nada. Posiblemente, sea porque estuvisteis trabajando sobre hipótesis no fundamentadas.

Otra cosa que me ha parecido muy interesante es cómo el mismo coach hace dos sesiones: en una le preocupa haber estado distraído porque había ruido e interferencias, y en otras sesiones en la que sí estuvo muy centrado y atento. Sin embargo, en la que mejor aplicó el método fue en la primera, en la que teóricamente había habido tantas distracciones.

Creo que es algo que es bastante habitual y que se debe a que el esfuerzo del coach por comprender la situación, esa escucha intensa, muchas veces es un estorbo, de hecho, suele ser un estorbo. Tratar de entender lo que el cliente te está contando, procesarlo, digerirlo, masticarlo, darle sentido, al final es un problema, porque lo único que consigues es que tomas las descripciones que hace el cliente y te las llevas a tu realidad, y desde tu realidad interpretas.

Para hacer un modelo de coaching no directivo como es el coaching realista, lo que tienes que hacer es escuchar y quedarte en la estructura de lo que el cliente cuenta y acompañar al cliente a que componga algo que tenga sentido para él y a que lo reobserve hasta que encuentre un punto de vista que le resulte útil a él, no a ti. Entonces, los excesos de interés por comprender por parte del coach suelen ser un obstáculo para hacer coaching realista.

Una de las sesiones que hemos estado viendo es una en la que había cierta preocupación sobre si había sido útil o no. Al comenzar a verla, estaba alerta a esa idea, ya que el coach no había dejado claro si había funcionado o no. Pero al escuchar la sesión con atención, me di cuenta de que el cliente estaba descubriendo pequeñas cosas que provocan que, al final, su punto de vista sea radicalmente distinto. Aunque parece que no sucede nada, si aprendes a escuchar con atención, te darás cuenta de que se están haciendo micro-descubrimientos importantes.

Estamos acostumbrados a que el cambio de observador sea como una explosión, pero hay muchas sesiones en las que ese cambio de observador se produce porque se acumulan pequeños descubrimientos. Esta es una de las cosas que sucedió en una de las sesiones que hemos estado revisando.

Quería compartir contigo estos aprendizajes. Ten en cuenta que no puedo compartir la tutoría ni las sesiones porque son privadas, pero en CoachingRealista.com tienes acceso a más de 140 sesiones reales y toda la teoría explicada. Además, puedes comenzar a formarte de forma gratuita suscribiéndote a nuestra newsletter y te explicaremos todo sobre cómo acceder al campus, cómo empezar a estudiar los fundamentos, las modalidades de aprendizaje y todo lo que necesites.

Puedes aprender desde cualquier parte del mundo porque nos adaptamos a casi cualquier horario de América, Europa y Asia. ¡Espero verte en clase! Y si no, nos vemos en el próximo video. ¡Hasta luego!

Aprender coaching: procrastinar

Comparto un aprendizaje rápido sobre el tema de la procrastinación, basado en una sesión del 25 de abril en la Escuela de Coaching Realista. Muchas personas vienen al coaching buscando dejar de procrastinar porque están convencidas de que procrastinan, pero en realidad, el hecho de no tener los resultados deseados o no haber completado las tareas en los plazos previstos no necesariamente significa que se esté procrastinando. El coach debe estar atento a esto y no comprar el argumento del cliente de que está procrastinando solo basado en los resultados. En cambio, deben buscar momentos específicos en los que el cliente realmente haya procrastinado y trabajar desde ahí. Esto es parte de la metodología de coaching realista que puedes comenzar a aprender gratis en coachingrealista.com

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Aprender coaching: dejar de fumar. 20 de abril de 2023

Cuando un cliente se presenta en una sesión de coaching para dejar de fumar, el proceso de selección de invitados valida que el objetivo es válido y puede ser trabajado. En esta sesión, la invitada era una persona que quería dejar de fumar y estaba yo, como anfitrión, y dos coaches.

Lo que aprendimos de esta sesión es que, aunque creas que no va a funcionar, tienes que seguir el método porque igual te sorprendes. También aprendimos que dejar de fumar es uno de los objetivos más complicados para el coaching porque hay que convertirlo en afirmativo. Es decir, tenemos que encontrar la versión mejorada de nosotros mismos y convertirlo en algo que queremos hacer en lugar de algo que no queremos hacer.

Uno de los errores que cometieron los coaches varias veces fue guiar al cliente a encontrar el momento de cambio dando por hecho que el momento de cambio era un momento en el que pudo fumar. Pero hay que dejar que sea el cliente quien elija el punto de cambio y acompañarlo a descubrir cuándo empieza la mejor versión de sí mismo.

Otro de los aprendizajes que obtuvimos en esta sesión fue la importancia de la formulación a la hora de trabajar las convicciones. Si el cliente decide que quiere dejar de fumar porque se siente culpable, el coach debe distinguir cuándo está reabsorbiendo esa convicción o simplemente observándola. Son dos cosas distintas que se complementan, pero hay que ser muy consciente de cómo se están trabajando estas convicciones.

La toma de conciencia también es importante. Cualquier pequeño cambio del cliente puede ser un gran cambio, y no es responsabilidad del coach decidir si el cambio es grande o pequeño. Cuando el cliente descubre algo, hay que explorar el impacto de ese descubrimiento.

Espero que estos aprendizajes os sean de utilidad en vuestro camino hacia la mejora personal. ¡Nos vemos en la próxima entrada!

Aprender coaching: la técnica del guion

¿Alguna vez has sentido que no puedes avanzar en la resolución de una situación porque no encuentras la forma perfecta de resolverla? En una reciente sesión de coaching privada, descubrí una técnica que puede ayudarte a superar este bloqueo y avanzar hacia tus objetivos.

La técnica consiste en pedirle al cliente que imagine que está redactando un guión, en el que sucede una escena y él se comporta de la forma en la que no quiere comportarse. A partir de ahí, se le pide que reescriba su parte del guión sabiendo que es una prueba, que puede escribir lo que le dé la gana y borrarlo tantas veces como sea necesario.

Esta técnica permite al cliente liberarse de la necesidad de encontrar la forma perfecta de resolver la situación y empezar a expresar posibilidades sin necesidad de que sean las opciones perfectas o correctas. Acompañado por un coach no directivo, el cliente descubre lo que tiene de bueno y de malo lo que ha escrito, y puede utilizar esta información para avanzar en su proceso de coaching.

Esta técnica es solo una herramienta de descubrimiento, y no siempre lleva a una conclusión concreta, pero puede aportar mucha información para seguir avanzando en el proceso de coaching.

Si quieres aprender más sobre coaching realista, te invito a visitar la página web de coachingrealista.com para conocer nuestros cursos y clases en línea. ¡Nos vemos allí!

 

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    Lo acabo de aprender

    ¡Hola! ¿Cómo estás? Hoy quiero hablarte sobre mi experiencia en una de mis tutorías más recientes. Como coach, me gusta que mis vídeos sean cortos y espontáneos, pero en esta ocasión me enrollé mucho más de lo esperado. La tutoría que debió durar entre 20 y 30 minutos se extendió durante una hora y media. A pesar de ello, pude aprender mucho de mi alumno y quiero compartir algunas de mis reflexiones contigo.

    En primer lugar, quiero destacar la importancia de estar preparados para que el cliente no se dé cuenta del cambio. Muchas veces, el cambio es sutil y el propio cliente no es consciente de ello hasta que vuelve a su vida cotidiana. En este sentido, es esencial permitir que todo lo que se ha hablado en la sesión se asiente y observar si hay algún cambio en la vida del cliente.

    Otra reflexión que quiero compartir contigo es la diferencia entre sentirse cómodo en la sesión y no hacer una sesión. A veces, los alumnos confunden estas dos cosas. Es importante que un coach se asegure de que la sesión esté en curso y de que el alumno no esté simplemente pasando un buen rato.

    En conclusión, esta tutoría fue una experiencia enriquecedora y me permitió aprender mucho sobre mi trabajo como coach. Espero que mis reflexiones te hayan resultado útiles y que puedas aplicarlas en tu propia vida y en tus relaciones personales. ¡Hasta la próxima!

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