Comienza hoy a transformar tus habilidades de coaching.
Hoy he aprendido muchos consejos que quiero compartir contigo. Curiosamente, la sesión ha sido bastante corta, solo 20 minutos. Sin embargo, traigo muchos aprendizajes, el primero de ellos sobre la importancia de prepararse antes de hablar. Recientemente, alguien me aconsejó que me tomara un poco más de tiempo para organizar mis ideas antes de grabar los vídeos, ya que en ocasiones, al no hacerlo, el resultado puede ser un video confuso. Es cierto que esto tiene que ver con mi forma de explicarme, ya que a veces trato de abarcar demasiadas cosas al mismo tiempo.
Aunque estoy de acuerdo con este consejo, prefiero seguir haciendo las cosas como las he estado haciendo, ya que si me dedico a preparar los vídeos, perderé mucho tiempo y me costará mucho más trabajo publicar con la frecuencia que lo hago ahora mismo. Por lo tanto, a pesar de que reconoceré que debería tomarme más tiempo para preparar mis ideas, seguiré haciendo las cosas como hasta ahora.
De todos modos, quiero compartir dos aprendizajes importantes que saqué de esta sesión. El primer aprendizaje es que muchas veces, los clientes o alumnos vienen a las sesiones diciendo que quieren identificar y destruir una creencia limitante. Es cierto que el coaching es una herramienta muy poderosa para identificar y transformar creencias limitantes, pero a menudo los clientes están enfocados en este objetivo por la creencia de que es lo que deberían hacer en una sesión de coaching. Sin embargo, es importante recordar que el coaching no directivo no se trata de encontrar creencias limitantes y destruirlas, sino de ayudar al cliente a que encuentre sus propias respuestas.
El segundo aprendizaje que quiero compartir es sobre la importancia de concretar. A menudo, como coach, hacemos preguntas que son demasiado generales, lo que puede confundir al cliente y dificultar la obtención de una respuesta clara. Por ejemplo, si preguntamos "¿Cómo te sientes con eso?" o "¿Cómo podrías hacerlo mejor?", podemos obtener respuestas vagas o poco útiles. Por lo tanto, es importante que como coaches hagamos preguntas específicas y concretas para ayudar al cliente a encontrar respuestas más útiles.
En resumen, en esta sesión he aprendido la importancia de prepararme mejor antes de hablar, pero también he aprendido dos lecciones importantes como coach. La primera es que debemos recordar que el coaching no directivo no se trata de encontrar creencias limitantes y destruirlas, sino de ayudar al cliente a que encuentre sus propias respuestas. Y segundo, la importancia de hacer preguntas concretas para ayudar al cliente a encontrar respuestas útiles. Si aplicamos estos consejos, podemos mejorar la calidad de nuestras sesiones de coaching y ayudar a nuestros clientes a lograr sus objetivos de manera más efectiva.
Comienza hoy a transformar tus habilidades de coaching.
