Aquí te presento un resumen de la sesión de coaching recién finalizada. Durante la sesión, aprendimos que, cuando se le pregunta al cliente sobre lo que quiere trabajar y hacia dónde quiere ir, el coach debe aceptar la versión del cliente como una versión, pero no darla por cierta o errónea. Para ello, el coach debe buscar la fundamentación observable para convertir las interpretaciones del cliente en elementos observables y fundamentales.
Otro aprendizaje importante fue la importancia de tener un rumbo de proceso etiquetable y manejable. Esto significa que el cliente debe ser capaz de resumir su situación en algo que permita hacer referencia a ella de forma ágil. Además, se mencionó que los pensamientos conscientes del cliente también son acciones observables que pueden fundamentar todo lo que viene después.
En definitiva, lo que se aprendió en esta sesión puede ayudar tanto a coaches como a clientes a mejorar en el proceso de coaching y avanzar hacia sus objetivos. Si estás interesado en aprender más sobre coaching y cómo puede ayudarte a alcanzar tus metas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.


