Hoy quiero abordar un tema crucial: por qué no deberíamos trabajar con personas que tienen patologías, dependencias, alcoholismo, drogadicción, entre otros problemas graves. Muchos alumnos me han pedido sesiones de ejemplo para tratar estos temas, pero esto representa un error fundamental.
Primero, como coaches, necesitamos un método adaptable a cualquier sesión. No podemos preparar sesiones específicas para problemas como infidelidades, ludopatía o alcoholismo. Aplicar una plantilla estándar va en contra del coaching no directivo y realista, que se basa en permitir que el cliente tome sus propias decisiones desde su perspectiva.
Recientemente, he recibido varios mensajes solicitando ejemplos para tratar infidelidades, ludopatía y alcoholismo. Esto me llevó a crear este post para explicar por qué no debemos abordar estos temas en coaching. En coaching, nuestro objetivo es acompañar al cliente para que sea libre de observar, decidir, interpretar y actuar. Una persona con una patología de estas características no es libre; hay algo que afecta su capacidad de decisión.
No soy psicólogo, psiquiatra ni terapeuta, y por lo tanto, no tengo las herramientas ni la experiencia para trabajar con personas en estas situaciones. Necesitamos que nuestros clientes sean completamente libres, lo que no es posible en casos de auténtica depresión, adicciones u otros problemas graves. Si ayudamos a explorar posibilidades como «probar un poco de alcohol», las consecuencias pueden ser devastadoras.
La experiencia personal y las historias de otros me han enseñado lo difícil que es superar estas adicciones y lo peligroso que puede ser un mal consejo. Los coaches no deben intervenir en situaciones tan delicadas, ya que podríamos causar más daño que beneficio. Una mala decisión puede destruir la vida del cliente y afectar a su familia y entorno.
En nuestra web, coachingrealista.com, ofrecemos sesiones de ejemplo, pero evitamos temas como la anorexia, donde la enfermedad afecta la capacidad de decisión. Trabajamos con personas que tienen libertad para cambiar hábitos alimenticios sin grandes consecuencias. En cambio, en casos de adicciones, las consecuencias de probar algo nuevo pueden ser terribles.
En resumen, coaches, recordad que nuestro ámbito de trabajo no incluye patologías y adicciones. Estas situaciones requieren profesionales capacitados para manejar la falta de libertad del cliente. Actuemos siempre dentro de nuestro campo para asegurar el bienestar de nuestros clientes.
