Consejos para un buen proceso de coaching

Hoy quiero compartir contigo algunas reflexiones que surgieron en una práctica de coaching que realicé recientemente. Aunque la sesión fue difícil y compleja, el aprendizaje fue muy valioso y quiero que puedas beneficiarte de ello también.

Una de las cosas que aprendimos en esta sesión es que es fundamental que el cliente tenga claro cuál es el destino al que quiere llegar. El símil que utilizamos fue el de una persona que quiere coaching para estar en la playa, pero necesitamos saber exactamente qué playa para poder comenzar el camino. Por lo tanto, es importante que los clientes concreten bien sus objetivos a medio o largo plazo.

Otra lección que aprendimos es que, aunque el cliente tenga un diagnóstico sobre su situación, no podemos basar todo el proceso de coaching en ese diagnóstico. Debemos profundizar y hacerle ver que la transformación que desea conseguir debe estar asociada a acciones específicas.

Finalmente, quiero destacar que el coaching no está basado únicamente en la acción, pero es importante que el cliente demuestre que está dispuesto a comprometerse con acciones concretas para lograr su objetivo. El coaching es un proceso de transformación profunda desde adentro hacia afuera, y para lograrlo, debemos deshacer las síntesis mentales y que el cliente las reobserve desde otra perspectiva.

Espero que estos consejos te sean útiles en tu proceso de coaching, y recuerda siempre que el éxito depende del compromiso y la disposición de todas las partes involucradas.

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