El cambio sutil y la importancia de la actitud en el coaching

El coaching es un proceso que ayuda a las personas a alcanzar sus objetivos favoreciendo cambios en su interior que le permitan ser su mejor versión.

Uno de los puntos clave del coaching es que el cambio no siempre es evidente. A veces, los cambios más importantes son sutiles y no se notan de inmediato. El cliente puede no ser consciente de ellos hasta que los experimenta en su vida diaria.

Es importante que el coach sea capaz de observar estos cambios sutiles y ayudar al cliente a reconocerlos. También es importante que el coach mantenga el enfoque en el método y se asegure de que el cliente siga el plan de acción.

Otro punto clave del coaching es que la comodidad no es lo mismo que el coaching efectivo. Si bien es importante que el cliente se sienta cómodo en la sesión, no debe confundirse con la falta de compromiso o atención. El coach debe estar alerta para asegurar que se siga el método y se mantenga el enfoque en el objetivo de la sesión.

La actitud del coach también influye en la percepción del cliente. Un coach seguro y confiado transmitirá esa confianza al cliente, mientras que uno inseguro puede generar dudas y afectar el resultado.

En conclusión, el coaching es un proceso que puede ayudar a las personas a alcanzar sus objetivos. Es importante que el coach sea capaz de observar los cambios sutiles, mantener el enfoque en el método y transmitir una actitud segura y positiva.

Aprender coaching realista: duda del punto de cambio

En el coaching realista, el "punto de cambio" se refiere al momento en el que un cliente decide que quiere realizar un cambio en su vida. Si bien este punto de inflexión puede parecer claro y definitivo, los coaches realistas adoptan un enfoque más cauteloso, cuestionando la versión presentada por el cliente y buscando un ejemplo más completo y específico para identificar el verdadero punto de cambio.

Lo hacemos así porque, en ocasiones, los clientes no están completamente conscientes de las razones profundas detrás de su deseo de cambio. La situación presentada como punto de cambio puede ser solo un ejemplo superficial, sin representar la totalidad del problema. Además, factores subyacentes no considerados por el cliente pueden estar influyendo en su percepción.

El coach realista, por lo tanto, no se limita a aceptar la versión del cliente, sino que indaga en las circunstancias, buscando comprender las motivaciones, creencias y patrones de comportamiento que sustentan el deseo de cambio. Este proceso de exploración permite identificar el punto de cambio real, aquel que verdaderamente representa la raíz del problema y desde el cual se puede iniciar un proceso de transformación efectivo.

El coaching realista, al adoptar esta postura reflexiva y no directiva, guía al cliente hacia un autoconocimiento profundo, permitiéndole descubrir las verdaderas razones detrás de su deseo de cambio y establecer las bases para un cambio duradero y significativo.

Aprender coaching: la empatía en el coaching

En el mundo del coaching, se suele considerar que la empatía es una herramienta fundamental para comprender las emociones del cliente y establecer una conexión profunda con él. Sin embargo, puede provocar perder la objetividad y la capacidad de guiar al cliente hacia el descubrimiento de sus propias soluciones.

La empatía es la capacidad de comprender y compartir los sentimientos de otra persona. En el coaching, se supone que esta habilidad permite al coach ponerse en el lugar del cliente y entender sus emociones, pensamientos y motivaciones. Esto es muy útil para crear un ambiente de confianza y seguridad en el que el cliente se sienta cómodo para expresarse y explorar sus desafíos, pero también convierte al coach en juez. Sí, porque si estás de acuerdo con el cliente, también lo estás juzgando, aunque sea positivamente.

El método de coaching realista se basa en la neutralidad emocional del coach. Esto significa que el coach no debe asumir que sabe lo que el cliente necesita, ni lo que siente, sino que debe acompañarlo a descubrirlo con ignorancia auténtica. El coach debe mantener una actitud objetiva y evitar juzgar, criticar e incluso comprender al cliente.

Tu coaching ¿es directivo?

El coaching no directivo se caracteriza por no cuestionar la realidad del cliente ni sus creencias. El coach acompaña al cliente a explorar su propia realidad y a encontrar sus propias soluciones.

En el coaching directivo, el coach puede cuestionar la realidad del cliente o sus creencias, y puede incluso sugerir soluciones.

Para saber si tu coaching es no directivo, el video te propone que te hagas las siguientes preguntas:

  • ¿En las sesiones de coaching, cuestionas la realidad del cliente o sus creencias?
  • ¿Te sientes cómodo poniendo en duda sus creencias?
  • ¿Preguntas sobre cosas que crees que el cliente debe cambiar?

Si respondiste que sí a alguna de estas preguntas, es posible que estés haciendo un coaching directivo.

El método de la Escuela Coaching Realista es muy claro en este sentido. Primero se estructura la sesión de coaching. Si el cliente después de estructurar sigue sin encontrar algo movilizador, entonces se le acompaña a reobservar todo lo que ha dicho. La opinión del coach no importa, lo importante es la relevancia de las informaciones del cliente.

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Aprender coaching: acompañar a descubrir

A veces, la clave del éxito de una sesión no está en seguir el método al pie de la letra, sino en ser flexible y adaptar la sesión al cliente. Lo importante es crear un espacio seguro donde el cliente pueda explorar sus ideas y guiarlo hacia sus propias soluciones, siempre manteniendo el rumbo del proceso.

Algunas cosas a tener en cuenta como coach:

  • Encuentra el equilibrio entre el método y lo que sucede en la sesión.
  • Ayuda al cliente a descubrirse con tu curiosidad, no con tu supuesta sabiduría.
  • Ayúdalo para que encuentre sus propias soluciones.

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