Metodología 1 a 6

Primera aproximación al método

La metodología definida en el Coaching Realista replica un proceso natural por el que una persona amplía su visión de la realidad. Es un proceso por el que una persona, que tiene un punto de vista desde el que no encuentra soluciones, descubre algo nuevo y cambia su punto de vista desde el que sí puede ponerse en marcha

Esto nos ha sucedido a todos en algún momento de nuestra vida, seguramente en muchos momentos. Tenemos una opinión, un punto de vista, una interpretación, sobre algo y, tras un descubrimiento, una toma de conciencia, una nueva información... cambia cómo vemos la situación y cambia cómo nosotros actuamos en esa situación. La situación no ha cambiado, nosotros no hemos cambiado, pero ha cambiado nuestra forma de interpretar la situación y cambia cómo nosotros la gestionamos. 

Puede suceder que estés enfadado con alguien porque llega tarde a una cita y, cuando descubres el motivo, el enfado se convierte en comprensión. O alguien quiere tomar una decisión que cree que debería estar tomando y, cuando descubre que realmente no necesita tomar esa decisión, porque hay otras opciones, cambia su forma de gestionar la situación. O una persona cree que debería dejar de fumar, lo intenta durante años y, cuando descubre para qué quiere dejarlo, lo deja con facilidad. 

El punto de vista que una persona tiene de la situación, condiciona cómo esa persona maneja la situación. El punto de vista de la persona, condiciona su desempeño. El punto de vista, influye en la capacidad de la persona para manejarse en esa situación. Por eso podemos decir que, el punto de vista, influye en la versión que uno mismo está siendo y, un cambio en el punto de vista, puede cambiar cómo la persona desarrolla sus capacidades, pudiendo ser una mejor versión de sí mismo. 

El proceso de cambio de punto de vista, lo llamaremos "cambio de observador", porque realmente es el observador el que cambia, no la situación. Voy a compartir contigo cuál es ese proceso de cambio de observador y cómo se aplica en una sesión de Coaching Realista.

Comencemos por observar que a todos nos ha sucedido, en algún momento de nuestra vida, que nos hemos dado cuenta de que estábamos enfocando mal una situación, o que estábamos equivocados respecto a cómo interpretábamos ciertos acontecimientos.

A veces esto nos sucede mirando hacia atrás cuando, con el tiempo, aceptamos que fuimos muy obstinados y parecía que no queríamos ver lo que realmente sucedía. Muchos de nosotros hemos vivido la sensación de que habíamos estado ciegos ante algo y hemos aceptado después que las cosas no eran como pensábamos. Me refiero a ese instante en el que la situación no cambia, pero cobra un sentido diferente a nuestros ojos. Ese es el cambio que busca provocar el Coaching Realista.

Este cambio de punto de vista puede producirse de forma relativamente brusca cuando aparece nueva información que hace que te replantees todo lo que ya conocías. Como en una novela que da un giro inesperado cuando el autor ofrece nueva información de manera que el lector reinterpreta todo lo leído antes y le da una nueva explicación. Es ese instante en el que, con esa nueva información, todo lo anterior cobra un nuevo significado. El pasado no cambia, pero antes tenía una interpretación y ahora tiene otra.

También puede darse más progresivamente cuando estás discutiendo un asunto con alguien de tu confianza. Cuando compartes tu punto de vista con alguien a quien escuchas y que te escucha. Cuando tienes una conversación con la mente abierta y sin miedo. Cuando charlas con curiosidad e interés por mejorar tus apreciaciones.

Por lo tanto, puedes cambiar tu punto de vista no sólo porque los hechos te salten a la cara, sino también porque estás dispuesto a cambiar y estableces un diálogo sincero y con apertura. Ese último es el proceso que replica el Coaching Realista.

El Coaching Realista se fija en que dos personas charlando respetuosamente tienen, para comenzar, un motivo de conversación. Durante la conversación cada una expone su punto de vista y escucha al otro con intención de comprender. Habiendo respeto e interés por mejorar, cada uno revisa sus propias afirmaciones añadiendo lo que aprende del otro y finalmente enriquece su propia apreciación. Si producto de este intercambio se modifica el punto de vista de alguno, esa persona podría decir que ha cambiado su realidad, porque, aunque los hechos son los mismos, su interpretación es diferente y ahora está en disposición cambiar cómo se relaciona con esa nueva realidad.

El coach realista conoce este proceso y favorece una conversación del usuario consigo mismo. El coach no hace aportaciones. El coach no es la otra persona en la conversación, es el facilitador para que el usuario converse consigo mismo y aproveche lo que ya conoce.

El coach acompaña al usuario a conversar consigo mismo y a transitar por las etapas del proceso sin conocer lo que va a suceder, pero sabiendo que, lo primero es acordar de qué está hablando, luego hacer visible todo lo que el usuario cree saber de la situación y después establecen un diálogo en el que el usuario tiene la oportunidad de cuestionar sus afirmaciones y reinterpretar sus conclusiones. El resultado será un replanteamiento de la realidad y un nuevo punto de vista. Si ese nuevo punto de vista le resulta más útil, encontrará acciones nuevas que realizar.

Es decir, el coach realista provoca un diálogo útil, enriquecedor y sincero del usuario consigo mismo y lo acompaña a progresar por las mismas etapas que tendría una conversación entre dos personas que se escuchan y se respetan. El coach no es ese segundo interlocutor, el coach realista es el facilitador para que la persona se abra, se disponga a cambiar y converse honesta y sinceramente consigo misma.

Saber qué es coaching está muy relacionado con saber para qué se usa el coaching. Igual que en cualquier otra profesión, antes de profundizar en cómo se consiguen los resultados, el estudiante debe saber cuáles son esos resultados. En casi todas las profesiones esto es algo evidente y conocido por todos, nadie explica para qué se lleva el coche al taller o para qué se necesita un abogado, pero, debido a la falta de regulación, en el coaching no está tan claro.

Por eso comenzaremos por aclarar para qué sirve el Coaching Realista.

Para qué se utiliza el Coaching Realista

En términos generales, el Coaching Realista permite a las personas desbloquearse, resolver los problemas con creatividad, encontrar su estilo de actuación, ponerse en marcha en su vida, dejar de lado situaciones que no les gustan y moverse hacia donde sí quieren. Tal vez el concepto de “bloqueo” es el que mejor describe el punto de partida de un usuario de coaching.

También puedes verlo como si fuera una persona en un laberinto de paredes transparentes. Sabe que fuera hay más mundo, pero no consigue escapar de los caminos que ya están trazados. Una persona puede estar mucho tiempo en esta situación y ese laberinto puede ser personal, emocional o profesional. El caso es que sabe que fuera de ese laberinto le espera un mundo de posibilidades y metas por alcanzar, pero no consigue salir por muchas vueltas que da. Tal vez está bloqueada por paredes que no ve o tal vez da vueltas que le llevan al mismo sitio o a sitios diferentes, pero siempre dentro del mismo laberinto.

El coaching es el método por el cuál, esa persona aprende a salir del laberinto. Como veremos más adelante, se da cuenta de que muchas de esas paredes se pueden atravesar, porque son más imaginarias que reales, o que puede salir del laberinto utilizando sus propios recursos encontrando otros caminos. El laberinto en el que una persona vive su bloqueo tiene paredes móviles.

Ese laberinto es transparente, por lo tanto, el coach no lo ve, pero ayuda al usuario a determinar qué paredes son reales, cuáles son imaginarias, cuáles puede evitar, qué huecos ocultos hay, qué caminos quiere seguir, dónde quiere ir y cómo hacerlo.

Según el testimonio de un usuario:

“…según tú estés de predispuesto a observar, analizar, cambiar, aprender, puedes encontrar o no encontrar en el proceso. Yo he conseguido identificar mi comportamiento, mi forma de pensar poco práctica y estructurar mis mapas mentales de forma real y positiva.”

El coach acompaña al usuario a descubrir y es el usuario quien toma conciencia y decide cómo actuar. Porque ese laberinto en el que se encuentra está formado, en gran medida, por paredes que él mismo ha levantado y, muchas de ellas, no son visibles para él o para el resto del mundo.

Si imaginamos a una persona perdida en el bosque de noche, el coaching sería una linterna que permitiría a la persona tomar decisiones. La linterna no decide pero permite al usuario observar y decidir por sí mismo.

Veamos qué significa esto en la práctica, con ejemplos reales.

María, 16 años.

Según ella misma lo describe:

“Mi caso en concreto trataba la falta de autocontrol de mis emociones; yo era consciente de que muchas veces la ira o la impotencia me acababan dominando en situaciones de estrés, etc, sobre todo al tener que enfrentarme repetidamente a problemas familiares algo más serios que la típica riña de un adolescente. A veces explotaba, y acababa discutiendo, hablando mal o gritándole a alguien.

Era consciente de que en esos arrebatos acababa haciendo daño a alguien; mi madre, mi padre, mi mejor amiga (en este caso, porque a veces ella no sabía cómo animarme), o a mí misma; así que acepté empezar las sesiones de coaching.”

Leyendo esto, tengo la sensación de que esta persona está dentro de ese laberinto del que no sabe salir. Una y otra vez intenta controlar su ira, pero no lo consigue. Sabe que puede conseguirlo, pero no sabe cómo y, por mucho que lo intenta, regresa al sitio donde estaba. Se ve a sí misma repitiendo una conducta que no quiere.

El trabajo de coaching con ella fue de 5 sesiones telefónicas. Durante esas conversaciones aprendió a mirar donde no había mirado:

“A medida que las sesiones avanzaban, tanto mi madre como yo notábamos la mejora; ya no me enfadaba tanto, y cuando lo hacía no era de una manera tan fuerte.”

Este cambio no se consiguió diciéndole cómo controlar su ira, sino ayudándola a averiguar qué estaba pasando de verdad dentro de ella. El trabajo del coach consistió en escuchar su discurso y ayudarla a dudar de todas esas cosas que consideraba ciertas e indiscutibles (son las paredes del laberinto) y así descubrió qué había detrás de sus emociones. Esto se consigue gracias a que el coach no ve el laberinto, no está de acuerdo ni en contra del punto de vista del usuario y lo ayuda a cuestionarse sus propios motivos, criterios y realidades.

En las sesiones ella hacía descubrimientos sobre sí misma. Descubrimientos que hacíamos juntos, porque el coach no está para compartir lo que ve, sino para ayudar al usuario a ver y descubrir. Una vez que la persona toma conciencia de algo que antes no conocía, es ella quien decide qué hacer. Por eso esta práctica profesional se considera no directiva, porque el coach no dice qué hacer, sólo ayuda al usuario a conocer y decidir por sí mismo.

“Y todavía sigo mejorando, a pesar de haber terminado las sesiones.”

Uno de los beneficios del coaching es que cambia la mirada el usuario. Este aprende a observar cosas que antes pasaba por alto. Los cambios que se producen en la persona permanecen para siempre.

Una decisión importante

Según el usuario:

“… necesitaba ayuda externa para tomar una decisión importante a nivel profesional.”

“…mi objetivo era intentar decidir entre varias opciones que tenía porque no veía nada claro cuál era la mejor  y necesitaba tener una sensación fuerte de seguridad para decidirme a dar el paso.”

En este caso, se trata de alguien que lleva mucho tiempo dándole vueltas a muchas opciones. Quiere decidirse por un proyecto pero no consigue hacerlo.

Creo que sus propias palabras ilustran muy bien cuál es el resultado del proceso:

“… me ha ayudado mucho tanto a conocerme mejor como a ver todo desde otro punto de vista, pero sin duda a lo que verdaderamente me ha ayudado es a actuar y a ver claro que gran parte de mi futuro depende de lo que haga hoy.”

De nuevo, es una mirada interior, una toma de contacto consigo misma y, después del descubrimiento, una asunción de responsabilidad y acción.

Siendo un caso muy diferente al anterior, el proceso es el mismo. Aplicar una nueva mirada a la situación para que ésta sea resoluble. Se trata de ayudar al usuario a encontrar un punto de vista que le sea útil a él para salir de una situación cuya salida no estaba encontrando.

De nuevo, el cambio perdura en el tiempo:

“…también soy mucho más consciente de todas las decisiones que tomo a lo largo del día y es un verdadero descubrimiento.”

Amparo

El proceso con Amparo es un gran ejemplo que ilustra cómo funciona el Coaching Realista. Este vídeo explica lo sucedido tal y como lo vivió la cliente:

Amparo tenía la inquietud de ser patronista y en el pasado había comenzado a trabajar en esa profesión pero ahora estaba trabajando en tiendas de ropa. Su trabajo se le daba bien pero consideraba que no era lo que quería hacer. Se puede decir que ella soñaba con algo que sabía que era posible y que tenía los recursos pero no avanzaba hacia ello.

En dos sesiones de coaching Amparo tomó conciencia de sus limitaciones reales y sus oportunidades reales. Conectó de nuevo con su motivación y se puso en marcha hacia su objetivo.

El coach (yo mismo) no tenía idea de qué significaba ser patronista y acompañó a Amparo en el proceso sin aportar conocimientos, es decir, sin aconsejar y sin ser un conocedor del terreno que pisaban. El coach tampoco sabía si ella era realmente capaz ni si era un mundo en el que tuviera cabida, así que tampoco la motivó ni animó a avanzar. Es decir, el coach realizó un trabajo no directivo. 

En este proceso, Amparo cambió la forma en que interpretaba la situación. Tomó conciencia de una realidad más extensa, eliminó limitaciones autoimpuestas, reconectó con su motivación auténtica y se hizo protagonista en su relato.

En la tercera sesión ya tenía una entrevista de trabajo y consideraba que ya estaba en marcha, así que el proceso de coaching terminó ahí.

Este ejemplo ilustra muy bien lo que se consigue con el Coaching Realista. El coach es un ignorante en la vida del usuario y lo acompaña sin aportar información ni motivación. Básicamente lo acompaña a que sus ideas se desenreden, cobren coherencia y estén bien fundamentadas.

Gracias al método de coaching realista, el coach acompaña al usuario de verdad, porque descubre con él y se sorprende con él. El coaching realista permite al coach favorecer un cambio en el cliente, aunque el propio coach no sabe qué cambio va a suceder. 

¿Tienes curiosidad por saber cómo se consigue esto? Voy a ver si consigo explicarlo y te envío un correo. 

¡Hasta pronto!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

10 opiniones en “Metodología 1 a 6”

  1. La verdad que se aprende muchísimo contigo, generas confianza y son interesantes cada uno de ellos comentarios de los vídeos. Gracias por todo, a finales de año me apuntaré a tu escuela, está fenomenal de precio y me encanta lo de cada uno aprende a su ritmo.

  2. Hola Carlos,
    Me gustaria obtener la metodologia de coaching que mencionas en tus videos, the agradeceria mucho si me los haces llegar.
    Tambien me gustaria tener informacion de tus cursos. Yo soy de Mexico y estoy contemplando la posibilidad de entrenarme con tu tecnica.

    Gracias,
    Amelia

  3. Que tal Carlos. Mira que en el Consejo No. 1 recalcas que no debemos entrar a la sesión pensando en que voy a AYUDAR al otro con una herramienta que yo conozco. Bajo este concepto sugiero entonces cambiar “ayude” en la definición de coaching realista:”que sirve para que el coach ayude a una persona”

    Creo que con esto ya empezamos a situar a los coaches en un discurso distinto

    Saludos

    Licet

    1. Hola Licet
      Muchas gracias por el comentario, estoy totalmente de acuerdo. Lo revisaré, porque el término correcto es “acompañar”
      Un abrazo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.